




EN CONSTRUCCIÓN

Houellebecq, Michel, la posibilidad de una isla, Madrid, 2005, Alfaguara, ISBN: 84-204-6914-9
Mi reseña para la biblioteca del pueblo es esta:
“¿Quién, entre vosotros, merece la vida eterna?” La clonació humana és el tema superficial que fa servir en Michel Houellebecq per tractar d’altres menys especulatius (donat que pertanyen a l’experiéncia) com ara: maduresa, sexualitat, hipocresía, política, religió, família i ciència. Aquests pilars socials en crisis a l’occident del tercer mil.leni s’exposen a l’atac de idees precises expresades amb ironía, paraules directes i sense cap concessió a l’elegància (pag. 89. “todo esto me daba ciertas ganas de morirme, pero me contuve”) La trasmutació dels valors que presenta l’enfant terrible de la literatura europea a La posibilidad de una isla fan d’aquesta novela un text iconoclasta i revelador, contemporani dels millors Next Generation (Michael Chabon, Heidi Julavits, David Sedaris, Jonatham Lethem y Chuck Palahniuk) i alhora hereu de Henry Miller. Amb tot, Houellebecq sap molt bé el que es fa: (pag. 148) “si agredes al mundo con suficiente violencia, él te acaba escupiendo su cochina pasta; pero nunca, nunca te devuelve la alegría”.(p.22) "la mayor ventaja del oficio de humorista, y más generalmente de la actitud humorística de la vida, es poder portarse como un cabrón con toda impunidad, e incluso rentabilizar cómodamente la abyección, tanto en éxito sexual como económico, todo ello con la aprobación general"
Pasando de complejos, Michel Houellebecq asigna con seguridad clichés antipáticos.
(p.23) "En general, las mujeres carecen de humor, por eso consideran que el humor forma parte de los valores viriles; así que, a lo largo de toda mi carrera, no me han faltado ocasiones para meter el órgano en alguno de los orificios adecuados (...) La vida empieza a los cincuenta años, es cierto; con la salvedad de que termina a los cuarenta."
(p.25) "Tampoco se me ocurriría nunca aparearme con una hembra de su especie. La barrera interespecífica, que suele ser territorial en los invertebrados y las plantas, se vuelve principalmente comportamental en los vertebrados superiores."
(p.27) "El día del suidcidio de mi hijo me hice unos huevos con tomate. Más vale perro vivo que león muerto, como dice sabiamente el Eclesiastés. Nunca quise a ese niño: era tan idiota como su madre y tan malo como su padre. Su desaparición estaba lejos de ser una catástrofe; podemos apañárnoslas sin seres humanos como él:"
(p.30) "Naturalmente, como en todas las historias serias, nos acostamos la primera noche"
(p.36) "al principio GQ no iba dirigida a los maricas, al contrario, era más bien macho a tope: tías buenas, coches, un poco de actualidad militar; es cierto que al cabo de seis meses se dieron cuenta de que había muchísimos gays entre los compredores, pero fue una sorpresa"
(p.47) "Los directores de cine, como pronto tuve ocasión de comprobar, no tienen mucho nivel: basta con darles una idea, una situación, un fragmento de historia; cosas, todas ellas, que serían totalmente incapaces de concebir solitos; se añaden unos cuantos diálogos, tres o cuatro ocurrencias gilipollas -yo era capaz de escribir unas cuarenta páginas de guión al día-, se presenta el producto y se quedan maravillados. Lugo se pasan la vida cambiando de idea sobre todo lo que se les pone por delante:
ellos mismos, la productora, los actores, lo que sea. Basta con ir a las reuniones de trabajo, decirles que tienen más razón que un santo, reescribir siguiendo sus instrucciones y ya está; nunca he ganado dinero con tanta facilidad."
(p.58) Lo único que consigue dar al trate con tus últimas ilusiones sobre la humanidad es ganar rápidamente una importante suma de dinero; en tonces ves llegar a los buitres hipócritas. Para que se te abran los ojos, es fundamental ganar esa suma de dinero: los auténticos ricos, que nacen ricos y nunca conocen más ambiente que el de la riqueza, parecen inmunizados contra el fenómeno, como si junto con la riqueza hubieran heredado una especie de cinismo inconsciente, reflejo, que les advierte desde el primer momento que casi todas las personas que conozcan no tendrán otro objetivo que sacarles dinero por todos los medios imaginables; así que se comportan con prudencia, y mantienen su capital intacto . Para los que han nacido pobre, la situación es mucho más peligrosa; bueno, yo era lo bastante cabrón y cínico como para darme cuenta, había conseguido desbaratar la mayor parte de las trampas; pero amigos, no, ya no tenía.
(...)
(p.59)...esa convicción bien afianzada de que el niño es una especie de enano vicioso, de una crueldad innata, en el que se dan cita inmediata los peores rasgos de la especie y del que los animales domésticos se apartan con sabia prudencia.
(p.60) (...)" a cualquier observador imparcial le resulta evidente que el individuo humano no puede ser feliz, que no ha sido concebido en absoluto para la felicidad, y que su nico destino posible es propagar la desgracia a su alrededor, haciendo que la vida de los demás sea tan intolerable como la suya propia; i por lo general, sus primeras víctimas son sus padres."
(p.61) "durante esos mismos años aparecieron en Florida las primeras childfree zones, residencias de alto standing para treintañeros sin complejos que confesaban sin rodeos no poder soportar los alaridos, la baba, los excrementos, en fin, los inconvenientes medioambientales que sueles ir unidos a la prole.
(p.65) "La soledad en pareja es un infierno consentido. En la vida de la pareja suelen existir desde el principio algunos detalles, ciertas discordancias sobre las que uno decide tácitamente callarse, con la seguridad entusiasta de que el amor acabará arreglando todos los problemas. Estos problemas crecen poco a poco, en silencio, hasta que unos años después terminan por explotar y destruir cualquier posibilidad de vida en común. Desde el principio, Isabelle prefería que se la follara por detrás; cada vez que que yo intentaba un acercamiento diferente ella se dejaba al principio y luego, como a su pesar, se daba la vuelta con una risita incómoda".
(p.67) "Cuando desaparece la sexualidad, lo que aparece es el cuerpo del otro, con su presencia vagamente hostil; los ruidos, los movimientos, los olores; y la presencia ,isma de ese cuerpo que ya no podemos tocar, ni santificar mediante el contacto, se convierte pococ a poco en algo incómodo; desgraciadamente, nada de esto es nuevo. LA desaparición de la ternura sigue siempre de cerca a la del erotismo (...) Cuando el amor físico desaparece, todo desaparece; una irritación taciturna, sin profundidad, viene a llenar la sucesión de los días. Y yo me hacía bien pocas ilusiones sobre el amor físico. Juventud, belleza, fuerza; los criterios del amor físico son exactamente los mismos que los del nazismo." (las negritas son mías)
(p.78) “Nadie puede ver por encima de sí, decía Schopenhauer para expresar la imposibilidad de un intercambio de ideas entre dos individuos de nivel intelectual demasiado diferente.”(p.187) “Para mí fue una sacudida bastante dolorosa; el sueño de todos los hombres es encontrar zorritas inocentes pero dispuestas a todas las depravaciones; cosa que, más o menos, son todas las adolescentes. Luego, poco a poco, las mujeres sientan la cabeza, condenando así a los hombres a estar eternamente celosos de su pasado depravado de zorrita. Negarse a hacer algo porque ya lo has hecho, porque ya has vivido la experiencia, lleva rápidamente a una destrucción, tanto para ti mismo como para los demás, tanto de cualquier razón de vivir como de cualquier futuro posible, y te sume en un pesado hastío que acaba convirtiéndose en una amargura atroz, acompañada de odio y de rencor hacia quienes todavía forman parte de la vida.”
(p.187) “Para mí fue una sacudida bastante dolorosa; el sueño de todos los hombres es encontrar zorritas inocentes pero dispuestas a todas las depravaciones; cosa que, más o menos, son todas las adolescentes. Luego, poco a poco, las mujeres sientan la cabeza, condenando así a los hombres a estar eternamente celosos de su pasado depravado de zorrita. Negarse a hacer algo porque ya lo has hecho, porque ya has , lleva rápidamente a una destrucción, tanto para ti mismo como para los demás, tanto de cualquier razón de vivir como de cualquier futuro posible, y te sume en un pesado hastío que acaba convirtiéndose en una amargura atroz, acompañada de odio y de rencor hacia quienes todavía forman parte de la vida.”
(p.195) “No sólo los viejos ya no tenían derecho a follar, dije con ferocidad, sino que ya no tenían derecho a rebelarse contra un mundo que los aplastaba sin comedimiento, convirtiéndolos en presa indefensa de la violencia de los delincuentes juveniles antes de aparcarlos en morideros asquerosos donde unos auxiliares de enfermería descerebrados los maltrataban y humillaban, y a pesar de todo eso les estaba prohibido rebelarse, la rebelión, como la sexualidad, como el placer, como el amor, parecía reservada a los jóvenes y no tener la menor justificación para nadie más, cualquier causa incapaz de despertar el interés de los jóvenes se descalificaba de antemano, en resumen, a los viejos los trataban en todos los aspectos como a puros desechos a los que ya sólo se les concedía una supervivencia miserable, condicional y cada vez más estrechamente limitada. “(...)
“¿por qué no obligar a los adolescentes, chicos y chicas, consumidores voraces y aborregados, siempre lampando por dinero de bolsillo, a ejercer la prostitución, único medio a su alcance para corresponder, en una débil medida, a los inmensos esfuerzos y fatigas consentidos en pro de su bienestar? ¿Y por qué mantener ese absurdo y humillante tabú del incesto en una época que había perfeccionado la anticoncepción y tenía perfectamente delimitado el riesgo de degeneración genética?”
(p.196) “...en el fondo me parecía normal que el intercambio de ideas con alguien que no conoce tu cuerpo, que no está en posición de hacerlo sufrir o de llenarlo de alegría, sea un ejercicio falso y a fin de cuentas imposibl, porque somos cuerpos, somos sobre todo, principal y casi únicamente, cuerpos, y el estado de nuestros cuerpos es la verdadera explicación de la mayoría de nuestras concepciones intelectuales y morales.”
(p.197)...una chica guapísima (...) se convierte de la manera más natural en un monstruo de egoísmo y de vanidad autosatisfecha. En este caso, la belleza física desempeña exactamente el mismo papel que la nobleza de sangre en el Antiguo Régimen, y la breve conciencia de que estas chicas guapísimas puedan tener en la adolescencia del origen meramente accidental de su rango pronto cede el paso a una sensación de superioridad innata, natural, instintiva, que las sitúa lejos y muy por encima del resto de la humanidad”.
(p.198) “En el fondo, como todas las chicas guapísimas, sólo servía para follar, y habría sido una estupidez ponerla a hacer otra cosa, verla como algo más que un animal de lujo, mimado, acariciado y protegido tanto de cualquier preocupación como de cualquier tarea pesada o difícil para que pudiera consagrarse mejor a sus servicios exclusivamente sexuales.
(p.199) “...y aunque podía desear a alguien perfectamente despreciable, si más de una vez me había tirado a una tía con el único objetivo de asegurar mi control sobre ella y, en el fondo, de dominarla, aunque había llegado a utilizar en mis espectáculos ese sentimiento tan poco loable, hasta el punto de manifestar una perturbadora comprensión por esos violadores que asesinan a su víctima inmediatamente después de disponer de su cuerpo, siempre había sentido, por el contrario, la necesidad de apreciar a alguien para poder amarlo, en el fondo nunca me había sentido completamente a gusto en una relación sexual basada en la mera relación erótica y la indiferencia hacia el otro, para ser sexualmente feliz siempre había necesitado, a falta de amor, un mínimo de simpatía, de aprecio, de comprensión mútua; no, no había renunciado a la humanidad.”
(p.200) “Toda energía es de orden sexual, no principalmente, sino exclusivamente, y cuando el animal ya no vale para reproducirse, ya no vale para nada más. Con los hombres pasa lo mismo; cuando muere el instinto sexual, escribe Schopenhauer, se consume el verdadero núcleo de la vida; y anota en una metáfora de terrible violencia: “La existencia humana se asemeja a una representación teatral que iniciaran actores vivos y concluyeran autómatas vestidos con los mismos trajes”
(p.208) “Era ridículo, de acuerdo, pero sólo en la medida –en el fondo bastante débil- en que puede serlo algo puramente sexual; el humor y el sentido del ridículo (a mí me pagaban, y me pagaban estupendamente, por saberlo) sólo pueden lograr una auténtica victoria cuando atacan blancos desarmados de antemano, como la religiosidad, el sentimentalismo, la abnegación, el sentido del honor, etcétera; por el contrario, son impotentes para dañar seriamente los determinantes profundos, egoístas y animales de la conducta humana.”
(p.203) “Por regla general, se considera a los hombres pollas con patas, capaces de tirarse a cualquier tía a condición de que sea lo bastante excitante, sin tener en cuenta sentimiento alguno; es un retrato bastante exacto, pero de todos modos un poco forzado. Bien es cierto que Susan era maravillosa, pero al verla chuparle la polla al profeta no había sentido la menor oleada de adrenalina, ni el más mínimo impulso de rivalidad simiesca, en lo que a mi respecta el efecto había sido un fracaso, y me sentía, en líneas generales, inusitadamente tranquilo.”
Autor: jesús
Fecha: 23/01/2006 09:17.
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Autor: Ptqk
Fecha: 29/01/2006 11:33.
Autor: jesús
Fecha: 29/01/2006 23:48.
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