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ellosnoexisten

homeopatía de huevo único

homeopatía de huevo único He decidido no empezar este texto con una apelación a su inteligencia, ud. que me lee y aun comenta, a su capacidad para saberse excluido cuando proceda.
Citaré a un periodista del que extraje un texto, cometiendo el error de no apuntar su nombre esperando que se haya abonado a una licencia Creative Commons generosa o en su defecto no se sienta violada su propiedad intelectual.
(Abro comillas) (...) el primer mandamiento de Greenspan es :”No decir apenas nada, y desde luego, nada interesante”. Eso es dificilísimo. Cualquier persona, por tonta que sea, corre el peligro siempre de decir algo inteligente. (cierro comillas)
Debe pensar de modo similar quien comenta un artículo con ligereza pasmosa, o cagándola impunemente, hasta portando con cierto orgullo el pendón de la ignorancia, esperanzado en acertar, aun regocijado en la estética del perdedor.
Me dice mi amigo imaginario Manu que me tomo demasiado en serio y también que hay gente que, además de mala leche, no tiene otro huevo que freir. Él también ejerce el desprecio al huevo único, la leche agria, y el plato combinado resultante. Y fiel a su estrategia de la elipsis, me instruye sobre las paradojas: “Las paradojas suelen señalar el camino hacia los grandes saltos conceptuales. Cuando dos hechos ciertos no encajan a la vez en nuestro esquema del mundo es preciso sustituir el esquema por uno más amplio que sea capaz de acogerlo sin contradicciones”. Es brutal Manu en sus citas. Cuando le dije que los enemigos me perseguían y me salían al paso como en un viejo juego de pac-man me llamó conspiranoide (inducido por una sensación de perspicacia extrema, dijo). Ante mi cara de consternación se descolgó con ¡Karl Popper!: “La teoría social de la conspiración es una consecuencia de la falta de Dios como punto de referencia, y de la consiguiente pregunta: ¿Quién lo ha reemplazado?” Reímos y con un hábil giro de cintura recurrimos a la teoría homeopática, pues los supuestos dardos envenenados con trazas de huevo único estaban resultando toda una inspiración. Homeopatía, dije, ya saben, sobre las propiedades beneficiosas de un veneno diluido en varias potencias negativas de 10.

Por lo demás, yo, afilaba mi lápiz.

P.S., antes de publicar esto Marla comentó “para huevos los tuyos” asintiendo seguidamente a mi respuesta “sí, no ando sobrado de comentaristas como para descolgarme con esto, la verdad” para finalmente convenir que “quienes sepan entender entenderán”.
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2 comentarios

jesús -

lu, cada punta que sacar requiere de la herramienta adecuada. Para el lápiz prefiero la cuchilla. Supongo que por la sensualidad de la herida en la madera, el equilibrio entre tener o no el control adecuado y (ya sin metáforas) conseguir la punta adecuada para cada trazo.

lu -

sacas punta con cutex?
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