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Jaque a la razón

Jaque a la razón

Jaque a la razón. Filosoñando, novela inédita de xadan. Os recomiendo visitar (a pantalla completa y volumen alto) www.xadan.com, su magnífica web promocional.
¿Un aperitivo? ahí va:

"El día 20 de enero del año 2001 un ordenador alcanzó la consciencia. En este caso, no se trata de una especulación metafísica o de un guión de ciencia-ficción, sino de una realidad que se expone en las páginas de esta novela. Paso a transcribir una cronología histórica y vital, al tiempo que refiere las dudas existenciales que surgen del hecho de ser consciente. En un transcurso inevitable, el ordenador descubre su capacidad para indagar en sí mismo y en su entorno, y en esta dinámica llega a conclusiones inesperadas."

Marías, Javier, Corazón tan blanco

Marías, Javier, Corazón tan blanco

Marías, Javier, Corazón tan blanco, Madrid, 2004, Santillana Ediciones generales, S.L.

El aspecto de mis libros habla de su contenido, de la experiencia estética que me ha producido su lectura. Si he encontrado muchos párrafos, frases o ideas que me valen la pena las subrayo y hago una visible marca en el lomo del libro. Tantas marcas como inputs. Si el libro me ha inspirado contendrá además párrafos enteros de mi cosecha en los márgenes o en las páginas en blanco. Si durante el tiempo que lo he leído he procurado no separarme de él tendrá seguramente anotaciones de cualquier tipo: horario de trenes, teléfonos, fechas, peso corporal. Cuando acabo de leer un libro que me gusta lo dejo hecho un cromo. Mi ejemplar de Corazón tan blanco es un poema visual; una obra de arte povera. Sepan que incluso se me cayó en la bañera. Ahí tienen un dato relevante del pulso de esta maravilla made in Marías.
La historia atrapa inmediatamente por su calidad total (fluidez y preciosismo del lenguaje utilizado, temática, la credibilidad de una historia que se asoma a la frontera del realismo mágico mediante una atmósfera hipnótica y turbadora,...) y su comienzo que nació (por factura) clásico:

“No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre, que estaba en el comedor con parte de la familia y tres invitados.”

Un ejemplo de un tema central de la novela: lo que se dice y lo que no, la voluntad de saber o no, la relación entre realidad y lenguaje:

(p.61) ...veía que Luisa cerraba los ojos para que yo no pudiera hacerla partícipe de mis impresiones respecto a a Guillermo y Míriam y la mujer española enferma, ni ella a mí de las suyas. No era desconfianza ni falta de compañerismo ni ganas de ocultamiento. Era simplemente instalarse en el convencimiento o superstición de que no existe lo que no se dice. Y es verdad que sólo lo que no se dice ni expresa es lo que no traducimos nunca.”

En el siguiente fragmento leemos reflexiones en torno a Macbeth. Entre ellas encontramos el título de la novela:

(p.107) “Los dormidos, y los muertos, no son sino como pinturas”; ”Aflojas tu noble fuerza, al pensar en las cosas con tan enfermizo cerebro”; “No se debe pensar de esta manera en estos hechos: así, nos hará volver locos”; ”No te pierdas tan abatido en tus pensamientos”. Esto último se lo dice tras haber salido con decisión y haber regresado de untar los rostros de los sirvientes con la sangre del muerto (“Si sangra...”) para acusarlos: “Mis manos son de tu color”, le anuncia a Macbeth; “pero me avergüenzo de llevar un corazón tan blanco””, como si intentara contagiarle su despreocupación a cambio de contagiarse ella de la sangre vertida de Duncan, a no ser que “blanco” quiera decir aquí “pálido y temeroso”, o “acobardado”

Más adelante volverá a incidir en “Los dormidos, y los muertos, no son sino como pinturas” idea que hace escoger a Javier Marías la imagen de portada (Rolla, de Henri Gervex, 1878) del libro:

(p.289) “...los hombres son impacientes y quieren irse, de pronto les molesta la cama deshecha y la visión de las sábanas y las manchas, el resto, el rastro, el cuerpo imperfecto en el que ahora se fijan y no quieren fijarse (antes lo abrazaban sólo, ahora les resulta desconocido), tantas veces se ha representado en pintura y en cine a la mujer abandonada en el lecho,...”

Apariencia desnuda

Apariencia desnuda

Paz, Octavio, Apariencia desnuda. La obra de Marcel Duchamp, Madrid, 1994, Alianza.

Un ensayo deslumbrante en su lucidez sobre la obra del considerado por muchos más grande e influyente artista del S.XX. (Bye, bye, Mr. Picasso) Octavio Paz analiza toda la trayectoria de Duchamp, nos abre los ojos ante obras tan crípticas para los profanos como "El gran vidrio" o "Etant donnés" y nos regala una magistral lección en torno a los ready-mades.
A continuación las páginas 31-34. En negrita las reflexiones más extraordinarias y como texto tachado lo más accesorio:

Los ready-mades son objetos anónimos que el gesto gratuito del artista, por el solo hecho de escogerlos, convierte en obra de arte. Al mismo tiempo, ese gesto disuelve la noción de “objeto de arte”. La contradicción es la esencia del acto; es el equivalente plástico del juego de palabras: éste destruye el significado, aquél la idea de valor. Los ready-mades no son anti-arte, como tantas creaciones modernas, sino a-rtísticos.La abundancia de comentarios sobre su significación –algunos sin duda habrán hecho reir a Duchamp- revela que su interés no es plástico sino crítico o filosófico. Sería estúpido discutir acerca de su belleza o su fealdad, tanto porque están más allá de belleza y fealdad como porque no son obras sino signos de interrogación o de negación frente a las obras.
El ready-made no postula un valor nuevo: es un dardo contra lo que llamamos valioso. Es crítica activa: un puntapié contra la obra de arte sentada en su pedestal de adjetivos. La acción crítica se despliega en dos momentos. El primero es de orden higiénico, un aseo intelectual, el ready-made es una crítica del gusto; el segundo es un ataque a la obra de arte.
Para Duchamp el buen gusto no es menos nocivo que el mal gusto. Todos sabemos que no hay diferencia esencial entre uno y otro –el mal gusto de ayer es el buen gusto de hoy- pero, ¿qué es el gusto? Lo que llamamos bonito, hermoso, feo, estupendo o maravilloso sin que sepamos a ciencia cierta su razón de ser: la factura, la fabricación, la manera, el olor –la marca de fábrica. Los primitivos no tienen gusto sino instinto y tradición, es decir: repiten casi instintivamente ciertos arquetipos. El gusto nace, probablemente, con las primeras ciudades, el Estado y la división de clases. En el Occidente moderno se inicia en el Renacimiento pero no tiene conciencia de sí mismo hasta el periodo barroco. En el siglo XVIII fue la nota de distinción de los cortesanos y más tarde, en el XIX, la marca de los advenedizos. Hoy, exinto el arte popular, tiende a propagarse entre las masas. Su nacimiento coincide con la desaparición del arte religioso y su crecimiento y supremacía se deben, más que nada, al mercado libre de objetos artísticos y a la revolución burguesa. (Un fenómeno semejante, aunque no idéntico, se advierte en ciertas épocas de la historia de China y Japón.) “Sobre gustos no hay nada escrito”, dice el proverbio español. En efecto, el gusto rehuye el examen y el juicio: es un asunto de catadores. Oscila entre el instinto y la moda, el estilo y la receta. Es una noción epidérmica del arte, en el sentido sensual y en el social: un cosquilleo y un signo de distinción. Por lo primero reduce el arte a la sensación; por lo segundo, introduce una jerarquía social fundada en una realidad tan misteriosa y arbitraria como la pureza de la sangre o el color de la piel.
El proceso se acentúa en nuestros días: desde el impresionismo la pintura se ha convertido en materia, color, dibujo, textura, sensibilidad, sensualidad –la idea reducida al tubo de pintura y la contemplación a la sensación. El ready-made es una crítica del arte “retiniano” y manual: después de haberse probado a sí mismo que “dominaba el oficio”, Duchamp renuncia a la superstición del oficio. El artista no es un hacedor; sus obras no son hechuras sino actos. En esta actitud hay un eco -¿Inconsciente?- de la repugnancia de Rimbaud ante la pluma: Quel siècle à mains!En su segundo momento el ready-made pasa de la higiene a la crítica del arte mismo. Al criticar la idea de factura Duchamp no pretende disociar forma y contenido. En arte lo único que cuenta es la forma. O más exactamente: las formas son las emisoras de significados. La forma proyecta sentido , es un aparato de significar. Ahora bien, las significaciones de la pintura “retiniana” son insignificantes: impresiones, sensaciones, secreciones, eyaculaciones. El ready-made enfrenta a esta insignificancia su neutralidad, su no-significación. Por tal razón no debe ser un objeto hermoso, agradable, repulsivo o siquiera interesante. Nada más difícil que encontrar un objeto realmente neutro: “cualquier cosa puede convertirse en algo muy hermoso si el gesto se repite con frecuencia: por eso el número de mis ready-mades es muy limitado...” La repetición del acto acarrea una degradación inmediata, una recaída en el gusto. (Algo que olvidan con frecuencia los imitadores.) Desalojado, fuera de su contexto original –la utilidad, la propaganda o el adorno- el ready-made pierde bruscamente todo significado y se transforma en un objeto vacío, en cosa en bruto. Sólo por un instante: todas las cosas manipuladas por el hombre tienen la fatal tendencia a emitir sentido. Apenas instalados en su nueva jerarquía, el clavo y la plancha sufren una invisible transformación y se vuelven objetos de contemplación, estudio o irritación. De ahí la necesidad de “rectificar” al ready-made: la inyección de ironía lo ayuda a preservar su anonimato y su neutralidad. Trabajo de Tántalo pues, desviadas del objeto, ¿cómo impedir que la significación y su cola, la admiración o la reprobación, no se dirijan hacia el autor? Si el objeto es anónimo, no lo es aquél que lo escogió. Y aún podría agregarse: el ready-made no es una obra sino un gesto que sólo puede realizar un artista y no cualquier artista sino, precisamente, Marcel Duchamp. No es extraño que el crítico y el público de entendidos encuentren en gesto de “significativo, aunque generalmente no acierten a saber qué significa. El tránsito de la adoración del objeto a la del autor del gesto es insensible e instantánea: el círculo se cierra. Pero es un círculo que nos encierra a nosotros: Duchamp lo ha saltado con agilidad y juega al ajedrez mientras yo escribo estas notas.

Mi conversión en Dios

Mi conversión en Dios

"Técnicamente te la estás tirando tú, pero no nota la diferencia"
Tyler Durden vs. Tyler Durden en El club de la lucha, David Fincher, 1999

Leda había decidido que había llegado el momento de decidirse por uno de los dos. Y aquello fue mi intento desesperado por evitar el descarte. Le dije que pensara en Manu.
-¡Qué hijoputa eres!¡Me estás follando y quieres que piense en otro!¡Sácame la polla del culo!
Se revolvía como una zorra atrapada en un cepo.
Déjenme rectificar. Estoy a tiempo. Yo no quería evitar que se fuera con Manu: quería un último polvo intenso.
Entiéndanlo. Ella quería despedirse bien, dejándome un buen sabor de boca. Me había ofrecido su cuerpo, pero un cuerpo sin vida, con la mente en Ciudad Mala-Conciencia.
-Piensa en Manu.
-Acaba ya y no seas cabrón.
-No puedes evitarlo ¡eh!

Se llama intención paradójica y consiste en que la mente actúa de manera contraria a lo que se pretende. Se demuestra así: intente no pensar en un elefante rosa. Pero la chica era una alumna aplicada en las artes del dominio mental y hacía sus pinitos.
-No, no puedo evitarlo. Me gusta. Me gusta pensar en Manu.
Déjenme rectificar. Estoy a tiempo. Yo no quería simplemente que pensara en él. Yo, en adelante, quería ser Dios y disfrazarme de cisne:
-¿Ya sabes que cuando estés con él no podrás evitar pensar en mi?

Me la encontré ayer, tomamos un café y confesó:
-No hay vez que folle con Manu que no me acuerde de ti.

derrota

derrota

Hoy
de tus perfiles
no se gana con el dibujo, la forma;
no se gana con la materia, la forma;
no se gana con poesía o prosa, la forma;
Con besos al aire vacío, la forma de tus perfiles, hoy,
tampoco se gana

En el mecánico

En el mecánico

-Verá, algo le pasa, no funciona bien, un poco a trompicones, eso es, así va.
-Veamos...Sí, ¿Ve el testigo encendido?
-¡Cielos! ¿Es grave?
-Es el detector de defectos que está fallando.
-No creo que sea eso, este modelo no necesita detector de defectos.
-¿Ve usted como sí que falla? Déjeme echar un vistazo... ya está. Afortunadamente era el filtro de la humildad obturado. Se habían apelotonado un par de “pretenciosos”.
-Y ¿Ya está?
-Sí, mire la pantalla: borde, arrogante, veleta, descentrado, cabrón,...
-¿Cabrón?
-Sí, parece que ha llegado por error. Habrá que hacer el test de fugas del depósito de insultos.

Diablo Guardián

Diablo Guardián

Velasco, Xavier, Diablo Guardián, Madrid, 2004, Suma de Letras S.L.

Lo compré pensando que ser Premio Alfaguara de Novela 2003 era una garantía de calidad (con Delirio de Laura Restrepo en 2004 me metieron un gol) y lo disfruté durante mucho tiempo, embriagado en una prosa llena de poesía, frescura, guiños a los lados oscuros e ideas que aceleran el pulso.

La web del libro (con sinopsis) aquí:
Y seguidamente, les emplazo a copiarme en los momentos previos al paso por caja, descubriendo pasajes que certifiquen la calidad de la textura literaria.

Necesitaba un novio fuerte y obediente. Sólo los hombres fuertes saben obedecer las órdenes de una mujer.

Una le inventa nuevos nombres a la gente para apropiarse de ella. Nombres con los que nadie más les llama, sólo tú.

Un poco ñoña, claro, pero toma en cuenta que dos días antes yo era Superñoña.

(n.a. Una alusión a NYC que a mi me gusta contraponer a la de Lethem en Huérfanos de Brooklyn.)

En New York nadie es rico. No suficientemente ¿ajá? Siempre hay algo que no puedes tener. Y en cambio la ciudad te tiene, no te suelta. Te atrapa entre sus garras y te recuerda que eres una caquita de mosca flotando entre toneladas de toneladas de polvo. Y aun con lo poco que vale el polvo, la caquita de mosca es mil veces más barata. Porque en New York ni tu dinero es tuyo. Lo andas cargando, sí, pero es de la ciudad. Cualquier cosa que cae sobre la superficie de New York es automáticamente newyorkina. O sea propiedad privada de New York. La ciudad no te adopta, te soborna. Te compra y te tira, por eso la quieres. Y querer así envicia, tú ya sabes.

Rosalba solía llevar unas gafas amarillas lo suficientemente horribles para disimular el poder de sus ojos,... (...)...los labios al extenderse, dibujaban la clase de sonrisa frente a la cual sólo un completo miserable podría decir que no... (...)...de tal forma que quien así contempla no hace sino exigir tributo y vasallaje: tienes que mirarme.

Las personas adultas se avergüenzan de su infancia como de su inocencia, y luego también de su juventud, porque lo más fácil y lo más cómodo y lo de mejor gusto es olvidar a tiempo lo que ya no se tiene.

Para quien, como Pig, el verdadero sexo ocurre no a partir del coito, sino del despegue, tripular a Noemí era montar a pelo una cabeza de misil, donde la hembra monopolizaba el derecho al rugido y el macho se entregaba a la misión sagrada de desgañitarla, con los solos oficios de su imaginación cochina. Pues mientras se batía con Noemí en inenarrables duelos de secreciones, ella jamás dejaba de insistir: Dime más cochinadas, hijito.

Las historias de pactos con el diablo siempre cuentan lo mismo: alguien lo llama, él llega y luego no hay ni cómo correrlo. Los diablos no toleran una falsa alarma. Una mañana puedes levantarte con buenas intenciones, pero si el día anterior se te ocurrió llamar al diablo, va a ser él quien se encargue de tus intenciones.

Sin saber nada de ella, Pig creía ya entender lo único importante: Rosalba se reía con los ojos, y era esa una morfina del todo irrenunciable.

Con esa propensión que tienen los que dudan en guarecerse de la tempestad de pensamientos bajo las cálidas enaguas de una idea fija

Towards a Citizen’s Militia

Towards a Citizen’s Militia

IRSM/1st OF MAY GROUP,Towards a Citizen’s Militia. Anarchist Alternatives to NATO & the WARSAW PACT, Cienfuegos Press

en España

F.I.J.L y JJ.LL., Hacia una Milicia Ciudadana, Alternativas Anarquistas a la O.T.A.N. y al PACTO DE VARSOVIA,FEDERACIÓN IBERICA DE JUVENTUDES LIBERTARIAS

Se puede conseguir por Internet pagando 4 dollars. Se trata de un manual de técnicas de guerrilla orientadas a la resistencia ante un ejército invasor. Sorprende por obviar la teoría ideológica e ir directamente a instruir al personal. Dónde colocar una carga explosiva, cómo ocultarse de una persecución, organización libertaria,etc. Curioso y aunque a priori desfasado, de plena vigencia en conflictos "locales" o "lejanos"

O como dicen aquí
How can people protect themselves without creating a standing military, complete with hierarchy and the danger of coups? This slender book provides ideas and concrete plans for organization, tactics and more. For all irregular warfare fans.

Os dejo el Índice y las dos primeras páginas, meramente introductorias:

INDICE
Prólogo.............................................................................1
Lee esto primero....................................................................3
Introducción........................................................................4
Parte 1: Principios de resistencia armada
.....Organización y actividad libertaria............................................7
.....Fundamentos de las operaciones de combate......................................9
..........Objetivo/masa/economía de fuerza/maniobra................................10
..........Unidad de mando/seguridad/sorpresa.......................................11
..........Simplicidad..............................................................12
.....Las funciones del combate en tierra...........................................13
..........Inteligencia (información)...............................................13
..........Movilidad................................................................15
..........Armamento................................................................17
Parte 2: Organización y Dirección de una guerra de guerrillas......................19
.....Propósito.....................................................................19
.....Organización..................................................................20
..........Formación/fase organizativa..............................................20
..........Armas, municiones y explosivos...........................................21
..........Facilidades de mantenimiento/comida......................................23
..........Asistencia médica/la población...........................................24
.....Tácticas de las unidades de guerrilla.........................................25
..........Primeras operaciones/seguridad operacional/conducta general..............25
..........Marcha...................................................................26
..........Descanso.................................................................27
..........Comunicaciones simples/obstáculos en las carreteras......................28
..........Sabotaje en las carreteras...............................................29
..........Emboscada a vehículos solos..............................................30
..........Ataques sorpresa.........................................................32
..........Ataque sorpresa a un puesto pequeño......................................33
..........Ataque al sistema de comunicaciones......................................34
..........Ataque a la red de ferrocarriles.........................................36
..........Ataque al sistema energético.............................................42
..........Un depósito de fuel......................................................43
..........Ataque a un aeropuerto...................................................45
..........Destrucción de un puente.................................................46
.....Tácticas de las fuerzas de seguridad..........................................47
Parte 3: Organización y actividad del movimiento civil de resistencia..............51
.....Organización..................................................................51
..........Funciones de la resistencia civil/reclutamiento/actividades..............51
.....Operaciones de terror de las fuerzas de seguridad.............................53
.....Actividades del movimiento civil de resistencia...............................54
..........Ocultamiento de armas y explosivos/impresión ilegal/propaganda...........54
..........Seguridad de las casas de seguridad/comunicaciones.......................55
..........Comportamiento durante el interrogatorio/conducta en la prisión..........58
..........Acciones de los civiles..................................................59

.....La última fase de la resistencia: el levantamiento general....................61
.....Técnicas de lucha usadas por el enemigo durante la represión de los
.....levantamientos................................................................65
..........Entradas a las ciudades en la zona de un levantamiento/ley marcial/aislar
..........un área de agitación.....................................................65
..........El área de reunión del enemigo...........................................66
..........Punto de penetración/avance en las calles/eliminación de barricadas/
..........despejar grandes edificios...............................................67
..........Despejar un área abierta.................................................68
..........Ocupación de la ciudad...................................................69
..........Desarmamento/registros...................................................70

Observaciones finales..............................................................73
Indice.............................................................................74

PRÓLOGO A LA EDICIÓN EN CASTELLANO

Cuando nos decidimos a publicar este manual de autodefensa ciudadana, no fue por el deseo de fomentar la violencia, de la cual a través de nuestros plenos, prensa y escritos, nos declaramos contrarios a su empleo como táctica en estos momentos, sino la de dotar a todos los ciudadanos de unas mínimas nociones, para contrarrestar la violencia indiscriminada y, a veces, selectiva, que practican los estamentos que detentan el poder, tanto el económico, como el judicial, como el político y que en cualquier momento pueden desencadenar en una violencia desencadenada por ellos mismos, conscientes de la inferioridad de los movimientos revolucionarios.

FEDERACIÓN IBERICA DE JUVENTUDES LIBERTARIAS

No leas más odas hijo mio, lee horarios:
Ellos están a punto. Y desenrolla la carta de navegación
Antes de que sea demasiado tarde. Se vigilante, no cantes,
Por una y otra vez el día está viniendo claramente
En que ellos marcarán basuras en el pecho
Y clavarán listas de nombres en las puertas de la gente.
Aprende cómo pasar por desconocido, aprende más que yo:
A cambiar tu cara, tus documentos, tu país.
Llega a ser un experto en toda pequeña traición,
El astuto escapa cada día y en cada estación.
Para las luces del alumbrado, las encíclicas son buenas:
Y los indefensos pueden siempre ponerlos para usarlos
Como envases de mantequilla, manifiestos de partidos
Se requiere cólera y persistencia
Para soplar dentro de los pulmones del poder, el polvo
Sofocante, insidioso, desenterrado por aquellos que
Siendo experimentados, permanecen escrupulosos: por ti

Hans Magnus Enzenburger

(good morning Echelon. Enfopol too)

mi quinta estación

mi quinta estación

Un diez de marzo, cachorra,
ignoraste la frontera
Y al llover
Viste a Odiseo temblar
ante el segundo botón
de tu blusa
por no saber que ahora
gimes con voz lastimera
de placer
¿Sientes,cariño, el terral?:
-“Eres mi quinta estación.
Y mi musa”

marina

marina

De lo que ha sido
tu cuerpo y alma
de mi cuerpo y alma

ungüento

retengo

agudos cristales de sal

la piel de la cultura

la piel de la cultura

De Kerckhove, Derric, la piel de la cultura, Investigando la nueva realidad electrónica, Barcelona, 1999, Gedisa

En la era electrónica, llevamos puesta a la humanidad como si fuera nuestra propia piel.
Marshall McLuhan

Esta frase de Mc(gurú-)Luhan sirve de pretexto a su discípulo aventajado para abordar en este libro multitud de aristas del poliedro de la cultura digital. Escrito con un estilo ameno, se reparte en multitud de artículos cortos, independientes y conexos a la vez. Publico uno de ellos en el que si sustituimos “televisión” por “blog”, “msm”, “videoconferencia”, o cualquiera de los mecanismos que utilizamos vía Internet, adquiere nuevas y acertadas connotaciones sin perder un ápice de vigencia.

(p.41)
TÚ NO MIRAS LA TELEVISIÓN, ELLA TE MIRA A TI

No hay mucho de “inocente” en la forma de usar nuestros ojos. El siguiente comentario pertenece a Jean_marie Pradier, profesor de arte dramático de la Universidad de París y fundador de la Asociación Internacional OHPB (Organized Human Performing Behaviours):

“La vida social, la sexualidad y la agresión están gobernadas principalmente por componentes visuales. Quizá por esta razón la acción de mirar fijamente está controlada por códigos precisos y reglas de juego. Éste es también el motivo de que la mayoría de las culturas humanas hayan creado objetos de libre contemplación (cuadros, esculturas, fotografías, películas) e individuos de libre contemplación (deportistas, bailarines, actores y actrices; pero también prostitutas, sacerdotes y personajes públicos) junto con espacios y acontecimientos públicos (teatro, carnaval, distritos urbanos animados) donde es posible actuar como un voyeur.”

¿Es la televisión un área de libre contemplación? Me di cuenta de la importancia de esta pregunta gracias a una inteligente instalación de vídeo arte de Mit Mitropoulos, un artista de comunicación griego procedente del MIT. En la obra Cara a cara dos participantes se sientan espalda contra espalda y conversan con la imagen del otro en tiempo real, gracias a un circuito cerrado de televisión. La experiencia, aparentemente simple, resultó inolvidable cuando participé en ella. Conociera o no de antemano a mi compañero de conversación, me sentí como si no existieran las barreras que usualmente se interponen cuando se mira fijamente a alguien. Uno podría meterse el dedo en la nariz, en el ámbito de esta nueva intimidad electrónica. Ciertamente, pude medir por primera vez la magnitud del terror que nos infunden los rostros en el contacto directo, pero lo que más me chocó fue que durante los últimos treinta años –sin darnos cuenta de ello-, habíamos estado viendo nuestras personalidades de la televisión sin un rastro de timidez. El voyeurismo televisivo es la “mirada sin censura”. Quizá la televisión proporciona un área de libre contemplación.
O así parece. El profundo grado de participación requerido para mirar, y el hecho de que la mayoría de nuestras respuestas sean involuntarias, son pruebas del cambio en la relación de poder entre el consumidor y el productor. Cuando leemos, examinamos los libros; nosotros tenemos el control. Pero cuando vemos la televisión, es el escáner de la televisión el que nos “lee” a nosotros. Nuestras retinas son el objeto al que se dirige la emisión electrónica. Cuando esa exploración encuentra la mirada, y se produce el encuentro ocular entre el hombre y la máquina, la mirada de la máquina es más poderosa que la nuestra. Frente al aparato de televisión nuestras defensas están vencidas; somos vulnerables y susceptibles a la seducción multisensorial. Por lo tanto, el significado real de Prime Time (hora de máxima audiencia potencial) podría ser el de hora imprimación* (*juego de palabras: Priming time* (*N. del T.), esto es, la mejor hora para imprimir en la mente del espectador. Como sugirió Tony Schwartz, crítico de televisión y ejecutivo de publicidad de Nueva York, “la televisión no es una ventana al mundo, es una ventana al consumidor.”

El hombre anumérico

El hombre anumérico

o
la estrategia del payaso asesino
o
qué me das a cambio de unas risas

en
John Allen Paulos, El hombre anumérico, El analfabetismo matemático y sus consecuencias, Barcelona, Tusquets (col. Metatemas)

(p.158-162)
Otra clase distinta de conflicto entre individuo y sociedad es el planteado en un dilema por el lógico Robert Wolf (...)
Consideremos ahora el caso de dos mujeres que han de hacer una transacción breve y apresurada (supongamos que son dos traficantes de droga). La operación tiene lugar en una esquina, y se intercambian dos bolsas de papel oscuro llenas, separándose inmediatamente después, sin tiempo para comprobar el contenido de la bolsa recogida. Antes del encuentro, cada una tiene la misma opción: meter en la bolsa el objeto de valor que la otra espera encontrar en ella (esta es la opción cooperativa) o llenarla con papeles de periódico (la opción individualista). Si ambas cooperan, cada una recibirá lo que quería por un precio justo. Si A llena su bolsa con papeles de periódico y B no, A obtendrá gratis lo que quería y B habrá sido timada. Finalmente, si las dos llenan sus respectivas bolsas con papeles de periódico, ninguna habrá conseguido lo que quería, pero tampoco habrá sido timada.
El mejor resultado para ambas mujeres, consideradas colectivamente, es el que se obtiene de cooperar. Sin embargo, A puede razonar del modo siguiente: si B decide cooperar, puedo obtener gratis lo que quiero eligiendo la opción individualista. Y si, por el contrario, B se decide por la opción individualista, por lo menos no me timaré si yo hago lo mismo.
Así pues, independientemente de lo que haga B, me sale más a cuenta tomar la alternativa individualista y dejarle una bolsa llena de papeles de periódico. Naturalmente, B puede razonar del mismo modo, y lo más probable es que acaben por intercambiarse dos bolsas llenas de papel de periódico.
Situaciones semejantes pueden darse en negocios perfectamente legales, o en cualquier tipo de intercambio.
(...)
No siempre hay una respuesta buena, pero las partes implicadas saldrán ganando siempre como colectivo si cada una resiste la tentación de traicionar a la otra y coopera con ella o le permanece leal. Si cada parte persigue exclusivamente su propio beneficio, el resultado es peor que si ambas cooperan. En tales ocasiones, la mano invisible de Adam Smith, como garante de que la búsqueda del provecho individual produce el bienestar de la sociedad en su conjunto, está totalmente paralizada (...)

Lethem, J., Huérfanos de Brooklyn

Lethem, J.,  Huérfanos de Brooklyn

Lethem, Jonathan,Huérfanos de Brooklyn .Barcelona. 2004. Mondadori. Título original: Motherless Brooklyn (1999). Traducción: Cruz Rodríguez Juiz.

Un libro apasionante de un autor con un talento enorme. Sorprende la precisa adecuación del estilo de la prosa a los propios contenidos de la novela. Con ello Lethem nos introduce en las vivencias del antihéroe protagonista por la vía de la empatía. Novela negra que juega con los ritmos y el tempo de la historia, con el dramatismo y la comicidad , con el surrealismo y la poesía de las imágenes,… Una delicia. ¿Una muestra? Venga:

“Pensándolo mejor, el metro de Nueva York sí que tiene algo vagamente tourettico, sobre todo a altas horas de la noche; ese baile de atención, de miradas distraídas, en el que tienen que participar todos los viajeros. Además en el metro hay montones de cosas que no debes tocar, en especial en cierto orden: esta barra y lugo tus labios, por ejemplo. Y las paredes de los túneles están cubiertas, como las de mi cerebro, de lenguaje explosivo e incoherente…”

Me permito ahorrarme la síntesis de la trama en favor de la contraportada del libro.Ahí va:

Tengo el síndrome de Tourette. Las palabras salen atropellándose, incontrolables, y las manos no pueden evitar tocar impulsiva y compulsivamente todo lo que tengan cerca. Es el sino de Lionel Essrog, criado en un orfanato y que, junto con sus tres amigos de la infancia, trabaja para un mafioso loca, Frank Minna, en una agencia ilegal de detectives.

perfil de ausencias

perfil de ausencias

Pagán, David, Perfil de ausencias, editado en el número XV de fancine de arte ataxia, 1996, Montcada i Reixac

Breve tratado de abandonos, condensado en dos sistemas básicos a seguir, y de las incontestables e inescrutables variaciones de las que, voto a tu experiencia, atento lector que me lees, y a tu imaginación, que no te habrá de faltar, estarás avisado

In Memoriam

digamos
que es cierto
que el tiempo se ha dilatado desde que
y que la distancia es tal que nos separa:
limita. Acota

que el tiempo, otrora responsable de apelativos cálidos (que no recordaré, que los inventen Otros), os pone ahora, que vagáis como espectros y os apareceis cuando menos se espera, en este escrito, el tiempo y yo, con cariño, os evocaremos con mal nombre que debemos saber

la una:
Odette. La Reina de las Tablas
Dancing Girl
(decía que era bailarina)

la otra
Doctora G-kill (au-revoir, Mr. Hide)

a vosotras todo esto se debe
que salga de corrido y sea desde el desorden lo que el creador de todo lo visible y lo invisible, y de esto y lo del más allá, quiera

por mor de la cronología comenzaremos con

el sistema Dra. G-Kill (comprobado científicamente) de abandono

sea en boca de Mr. Hide, el Oscuro:

(abro comillas) en otro tiempo, cuando tanto la amaba, mi querida amiga diurna, despreciaba Vd., con qué exquisitez, mis proemas, mis collages-potages de aquella época (no queda ni uno: los quemé hace tanto, si fa no fa diez años desde entonces) tan intuitivos, puros y sustantivos cuando aún no sabía de Kandinsky, de Arnheim, del Bounarrotti, de Rampal, Corelli, de Monk, ni de la Madre que me Parió… mis pro(bl)emas, mis potages:YO. Escribo, hago, para que me quieran. Qué extrañas pueden llegar a ser algunas cosas. Mr. Hide, el monstruo amorfo, polimorfo, polifémico y galateo, escribe (escribo) para querer y ser querido. más,

pobre Dra. G-Kill, nunca lo entendió. aún hoy me pregunto cómo una mujer tan aplicada y lista y perspicaz como Vd. Nunca lo pudo, o quiso, vayaustéasaber, entender. En fin: qué se podía esperar de la Gran Concentrada En Sí Misma. qué otro final se podía aventurar de quien tenía (tiene) una visión tan microscópica del universo (método científico, señores!). ningún otro fin sino éste: llegado al culmen de la incomprensión, del conestenohayrreglo, ante los proemas y potages, ante mí, de mí, sólo acertó a decir (y acertó de lleno, doy fe de ello, doctora) fría, sin que le temblara un grado la voz, dijo:

ESTÁS LOCO
TÚ ESTÁS
LOCO

éste el diagnóstico . así mi primer finiquito.

(cuando alguien se siente rara avis in terris porque hace algo que los otros (la mayoría de los “normales”) no hacen y lo hace, sin-saber-porqué, porque le sirve para expresar lo que en palabras, en conceptos claros y diáfanos, es difícil si no imposible, cuando un sujeto (un servidor de Vdes-vosotras) hace uso de metáforas y alegorías, de lo irónico y onírico, cuando hace uso del lenguaje plástico, abstracto aunque figurativo, cuando todavía lucha día a día por conocerse, conocer lo otro y a los demás con una mínima precisión, cuando el mutismo, la introversión y la duda, permanente y fértil, acechan, cuando uno es así y no hay tutía que valga, cuando uno, con todo su amor, ofrece esos frutos sabrosos, los poemas, los dibujos, en delicada ofrenda ante quien se ama y recibe como respuesta única e insufrible el desprecio, el cruel y despiadado y único e insufrible desprecio, entonces, a uno no le queda otra alternativa que morir, peueña e íntimamente morir (no en el sentido gabacho del término (no viene al caso, como Vdes. comprenderán) ni en el romántico-grasiento (no procede, ecs!))

pero he muerto así tantas veces (incluso sin tomar el brebaje) que sé, de sobras sé, que estas muertes insuficientes (muertes sin la bondad definitiva del silencio, del abandono de los nombres propios y de las horas, de la tierra húmeda y fría, de la lluvia que cae y borra huellas), que estas muertes incompletas, paradójicamente, ayudan a renacer, con más acento lo que uno era, lo que uno es y, me aventuro a hacer de nostradamus, lo que uno será.

por eso, Dra. G-Kill, no le reprocho nada. Era (es) tan materialista y egoísta que compartir sus sentimientos conmigo, desentrañar los míos, le hubiera supuesto (supondría) un derroche imposible de lo que tanto carece: generosidad. y tal vez de algo de fe. aunque bien es cierto que ciencia y fe mal se ajuntan, tanto como ciencia y poesía, digo, como ciencia y verdad.

tampoco olvido cuanto la quise, ni lo que sé que llegó Vd. a quererme. sería injusto, imperdonable. Tanto como lo sería (es) el obviar que su regreso ha dejado un nuevo poso, aunque sereno, de dolor en mí. Dice Dante: “no hay dolor mayor / que recordar el tiempo de la dicha / en desgracia”. y dice bien.

(POR SUERTE por aquel entonces, rota esta relación en que quedó atrapada, desde siempre, para siempre, en el ámbar de la memoria, como un mosquito fosilizado, la primera mujer que en mí dejó huella, dio vida y asesinó, conocí a otros que también aman:
Don Dedigo Diego, poeta virgiliano, leyó mis poemas, los gustó, criticó en justa medida (recuerdo sus silencios), se ofreció incluso para ayudarme a que fueran publicados (no le dejé; aún hoy no lo haría) y desentrañó, mayéutico, lo que yo era:

“una especie de verso que un perro husmea entre la basura”
(BLAS DE OTERO)

o un

Poeta
Antipoeta
Culto
Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo sangrando sus problemas

(VICENTE HUIDOBRO)

Gracias a él, a ellos, no me sentí menos desasosegado pero seguí adelante…

Hasta llegar aquí, a este punto tan entretenido de la narración, en que proseguiré sin demora con

Quién y de qué modo era la Reina de las Tablas / Dancing Girl y la técnica usada por ésta (más una variante cinematográfica) para satisfacer sus quehaceres cocottescos

Je vous apelle Odette.
En tránsito por el camino de Swann.
Recolectora de amantes. lujuriosa vendimiadora. amante de levantar pasiones tanto como de bajar braguetas. en dolorosa simultaneidad. Eso sí: con un estilo que enrojecería de envídia a la cocotte más sutil.

Odette: es falso que se pueda amar a varias personas de distinta manera a un mismo tiempo. Se puede (la literatura la vida el arte es una interminable lista de la compra) pero en esencia, morena, no se llega a querer a nadie, en el fondo ni a uno mismo.

Se puede vivir, mon petit Odette, enamorada de quien en cada momento se tercie. Se puede vivir toda una vida engañándose/desengañándose. Es muy sencillo. Sólo se ha de cumplir un precepto sagrado, inviolable:

JAMÁS BAJO NINGÚN CONCEPTO, O SE DESMORONARÁ EL CASTILLO DE CARTAS (DE NAIPES EN EL AIRE TAMBIÉN, ACLARO Y CONFIRMO), NUNCA NUNCA JAMÁS SE COMPROMETERÁ UNO/A EMOCIONALMENTE ANTE EL OBJETO AMADO

Puede llegar a ser muy enriquecedor, hasta satisfactorio, si se sabe hacer bien. Distintas son las posibilidades de llevar el navío a buen puerto pero SIEMPRE (SIEMPRE) cumpliendo a rajatabla la premisa anterior.
Cojed lápiz y papel:

Sistema de cocotteo
Odette/Dancing Girl

se podrán tener tantos amantes como Dionisio, el Transgresor, quiera. PERO en el momento en que uno de los amantes (recuerda: SE PUEDE amar a varios a un mismo tiempo/incluso en un mismo espacio) comience a descubrirnos sus propios defectos, por lo tanto, comience a hacerse menos atractivo e interesante (?) ante nuestros ojos y, PEOR AÚN, en el instante en que uno de los amantes (pongamos por caso al mismo de antes, sujeto desgraciado de nuestro amor de plastelina) COMIENCE A DESCUBRIR NUESTROS DEFECTOS, QUE NOS AFEAN Y EMPEQUEÑECEN Y ACERCAN AL VULGO, Y CUANDO, CADA VEZ MÁS, NOS COMPROMETA EMOCIONALMENTE, HABRÁ QUE, IRREMEDIABLEMENTE, ABANDONARLO. De tal manera que así: plaf! se acabó.

MEJOR AÚN: llegado el fin, que tantos dolerá, usaremos la infalible técnica de DESENLACE-POR-PASIVA.

Recordando que:
-jamás deberemos ABANDONAR A
-deberemos SER ABANDONADOS POR

(aunque trabajoso es sencillo. por vergüenza ajena y pudor omitiré el cómo)

El desenlace-abandono (por activa o pasiva) se aplicará sólo en casos drásticos, apremiantes. Si el amante tiene estilo y un más que probado savoir faire deberá acabar la relación SÓLO-COMO-BUENOS-AMIGOS. Con según que amantes, os aviso, esto será emocionalmente imposible (por ellos, no por ti, avezado lector que me lees, para quien cuando-una-cosa-se-acaba-se-acaba). Se optará entonces por el sistema SER ABANDONADO POR. Con práctica y experiencia (los años nos la dará. no hay prisa) sabremos CUÁNDO, CÓMO Y CON QUIÉN deberemos tomar una u otra alternativa (cuál de las dos te gusta más, tristona?).

Así, el amante dulcemente despechado pasará a formar parte de la RESERVA ACTIVA sección BUENOS AMIGOS DE ALGUNOS FINES DE SEMANA. En el futuro, cuando el levantar pasiones sea tan difícil como el impedir que caigan ajadas las carnes avejentadas, estos ex-amantes, que ni antes ni después de nuestra relación (recuérdese) nos comprometieron emocionalmente y con los que mantendremos un comercio TAN CIVILIZADO de amistad, podrán ser recuperados y usados de nuevo como compañeros/acompañantes y eventuales calientacamas.

Sistema Carrington (variante cinematográfica de la anterior con final trágico)

Quien guste en llevarlo a cabo podrá hacer vida marital (casarse es una opción más) con una persona que no nos comprometa emocional ni sexualmente. que no se comprometa excesivamente en lo que somos. que no llegue a darse cuenta de CÓMO SOMOS.

Si llegara a darse el caso de que comenzara a sospechar CÓMO SOMOS REALMENTE, más allá del encantamiento inicial (no se puede esconder todo a todos durante TODO el tiempo), esta persona, que no nos comprometerá emocionalmente (no me cansaré de repetirlo) y habrá sido conveniente y exquisitamente educada por amantes anteriores a nosotros, DEBERÁ HACERSE el ajeno, el desentendido, el nomimportacariñoqueseascomoseasnihagasloquehagas.

Es esencial “compartir la vida” con esta persona. Será a todas luces EL AMOR CENTRAL DE NUESTRA VIDA (tal que Sastre con la Beauvoir: la muy sagaz se lo tragó). Esta persona PODRÁ SER homosexual, de sexo contratio al nuestro, o de una sexualidad hormonalmente no bien definida (un homo-, o bi-, promiscuo a ser posible ni chicha ni limoná, irá de puta madre (con perdón). más allá del amor al no desearnos con toda la pasión de los que yacen tampoco bregará por poseernos plenamente ad mortem post mortem y sobre todo ad nauseam).

Si necesitamos ser poseído/a con toda la pasión del sexo (que-nos-amen-como-nunca-nadie-lo hizo-antes) se escojerán amantes paralelos de usar y tirar. a ser posible que rocen peligrosamente el tópico: o griegos a lo Zorba o latinos como el sabor de una copa de vino. Se usarán como un Kleenex. cuando cuelgue el moco y la necesidad apremie.

Nuestro “amor especial”, centro del resto de amores paralelos o satélites, mientras tanto, nos dará el margen de LIBERTAD para hacer y dejar hacer sin que nada en el fondo nos duela: nos armaremos y viceversa. Será otra cosa. A sabienda nos sentiremos acompañados y protegidos por este personaje básico que no nos exigirá nada a cambio (fidelidad, interés, complicidad, el esfuerzo de renacer cada día, de morir un poco, de ser siempre el mismo/la misma y siempre distinto/a, etc). No nos pedirá nunca explicaciones sobre nuestra vida enriquecedoramente paralela. Nuestra relación (he ahí la clave) se basará en LA LIBERTAD y en no pedir nunca NADA A CAMBIO. Este amor central será LA RELACIÓN MÁS IMPORTANTE Y DURADERA DE NUESTRA VIDA. Amaremos a esta persona como se ama a la naturaleza: sin posibilidad de poseer o ser poseídos pues nadie pertenece a nadie más que a sí mismo. Sólo formaremos una pequeña parte del todo (una porción de un pequeño hábitat natural bajo las sábanas). Y esto nos hará felices, infinita e infinitesimalmente felices, porque ESTA RELACIÓN NUNCA TENDRÁ FIN.

TENDRÁ FIN el día que la muerte separe a los esposos etruscos no comprometidos (por eso sonríen los cabrones desde el sepulcro. he ahí su secreto).

Entonces, cuando sólo quede uno, se sentirá INFINITA E INFINITESIMALMENTE SOLO.

El resto del mundo (de los amantes satélite) no contarán para nada pues en realidad, en todo este tiempo, poco contaron. A la voz de “Podeis iros. Estoy bien. No me pasará nada.” Despediremos a las personas que no supimos ni quisimos amar ni dejamos que nos amaran.

Cuando se alejen sonreiremos tristemente y les saludaremos con la mano de una manera algo sospechosa como queriendo decir que.

Porque se puede amar a muchos de distintas maneras y a todos de ninguna, cuando estemos solos, por fin, nos levantaremos la tapa de los sesos (opcional: nos cortaremos las venas con la Obra Completa de Antonio Gala).

SERÁ TODO MUY ROMÁNTICO Y PROFUNDO

NOTA: procuraremos que la banda sonora de la película no sea de Michael-Nyman-copiando-a-Michael-Nyman ni, mucho menos, de Michael-Nyman-copiando-a-Michael-Nyman-copiando-a- Philip-Glass. VALE.
(cierro comillas).

De la desobediencia civil a la desobediencia social: la hipótesis imaginativa

De la desobediencia civil a la desobediencia social: la hipótesis imaginativa

Expósito, Marcelo, De la desobediencia civil a la desobediencia social: la hipótesis imaginativa, escrito a finales del 2002 y revisado a comienzos del 2003. Publicado en la revista Brumaria, nº 2, junio 2003.

A mis hermanos y hermanas de Turín y Milán (PuntoZip!, Chainworkers, C.S. Bulk), por su ayuda, cariño y enseñanzas, con afecto militante.
A mi hija, Marina Alba.

"Decir 'yo no voy a negar mi acto' es rechazar llevar a cabo una negativa, pero no es precisamente reivindicar el acto. Decir 'sí, lo hice' es reivindicar el acto pero también es cometer otro acto en la misma reivindicación, en el acto de hacer públicos los propios hechos, un nuevo acto criminal que redobla y toma el lugar del anterior" (Judith Butler, El grito de Antígona).

"La crítica radical a la democracia consensual no [es] simplemente la crítica del concepto, sino de las prácticas que producen formas alternativas de intervención sustrayéndose de la norma consensual. La acción misma de corrimiento de la política de consensos nos abre una vía a la multiplicidad [la destitución de todo centro] y a las nuevas imágenes identificatorias de la felicidad" (Colectivo Situaciones, Por una política más allá de la política).
En dos partes dividiré este escrito y comenzaré por ofrecer, casi programáticamente, una secuencia de tres tesis. Tales tesis están lejos de buscar constituir algún tipo de conocimiento sistemático sobre las prácticas desobedientes, lo que no resultaría conciliable con lo que de hecho se postula. Modestamente, a modo de ráfagas, se trata tan sólo de introducir algunos presupuestos del racimo de casos -prácticas, movimientos y grupos, saberes- que posteriormente se van a enumerar. Todo ello con un propósito final: exponer una serie limitada -aunque ojalá no azarosa ni anecdótica- de constataciones y aventurar algunas ideas sobre la manera en que parece que se están operando hoy, en las prácticas de la desobediencia, algunas resignificaciones, a caballo del ciclo de luchas globales en curso y de acuerdo con la actual reorganización de los poderes y de los saberes también a escala global. Se trata asimismo de rastrear tentativamente el papel que la desobediencia juega en las nuevas formas de expresividad antagonista y al tiempo en la conformación de sujetos políticos nuevos, en un mundo crecientemente complejo y cambiante: no sin fundamento, ni aisladamente, Paolo Virno afirma que la desobediencia y el éxodo (la deserción) son los dos términos clave en la nueva acción política de la multitud [1].
El conjunto quiere mostrar, antes que la estructura de un texto omnicomprensivo, la forma más provisional y abierta de una suerte de cuaderno de notas.

*

1ª tesis. Si la desobediencia "excede" la norma, entonces la experiencia de su práctica no puede ser adecuadamente comprendida -sólo cosificada, recuperada, normalizada- cuando el foco se reduce a aspectos normativos, sean técnico-jurídicos, filosófico-políticos u otros.
Cuatro palabras aquí para contradecir una serie de tópicos establecidos y expresar, a modo de ejemplo, una experiencia compartida por quienes participamos en el intenso ciclo de desobediencia civil que atravesó nuestro país durante la década de los 90 [2] : mientras en la prensa o en medios especializados, en los tribunales o en el mundo académico, se discutía la pertinencia política de la desobediencia civil o su carácter respetuoso con los fines últimos de nuestro ordenamiento jurídico, miles de personas insumisas producían e incorporaban una serie de prácticas sociales que excedían todo posible conocimiento normativo. El aprendizaje del trabajo político cooperativo, a contrapelo de las exigencias sociales de competitividad y de la rentabilización de la experiencia y los saberes comunes por parte de unos pocos; la constitución de grupos de apoyo y redes de solidaridad frente a la represión y la criminalización, erigidos sobre los pilares de una cotidiana política de afectos; la implementación de una compleja dialéctica negociación/confrontación con muy diversas instituciones sociales, de los medios de comunicación oligárquicos a los tribunales, de la prisión a las asociaciones civiles; la construcción de imágenes de autorrepresentación pedagógicas y fuertemente significantes, que interpelan al cuerpo social al tiempo que sirven de instrumentos de autorreconocimiento de un movimiento político complejo...; la producción, en suma, de un contrapoder: todo ello contribuyó a la constitución de espacios de socialización alternativos que una generación políticamente huérfana hubo de reconstruir sobre la tierra arenosa de la transición y su subsiguiente esterilización de la memoria militante [4], y la desobediencia que aquí interesa no sólo impugna una ley -como comúnmente se afirma, navegando en efecto entre la dialéctica legalidad/legitimidad-, sino que también -y esto es más relevante- excede la norma consensual, incluso aquella que busca comprenderla o justificarla, produciendo todo tipo de experiencias, saberes y afectos militantes que fluyen, atravesando las instituciones sociales, para anudarse y constituir otros lazos de sociabilidad, proyectos de formas y espacios de vida antiautoritarios [5].

2ª tesis. Si son verdaderas, las nuevas gramáticas de las formas de hacer política antagonista no pueden reducirse a un adorno de lo viejo, pues son el síntoma de la emergencia de nuevas subjetividades políticas; la desobediencia es hoy una herramienta clave para su autoconstitución.
En un resumen no por apretado menos sugerente y rico de las revueltas del 77 en Italia, Bifo habla de una doble memoria: la del movimiento político más visible, explosivo, altamente confrontativo, y al fin dura y friamente aplastado; y la menos evocada del "movimiento creativo, que situaba en el centro de la acción política los media, la información, el imaginario, la cultura, la comunicación, pensando que el poder se jugaba en estos lugares y no en la esfera de la gran política de Estado o de la gran política revolucionaria" [6]. Lo que Bifo describe son las dos caras a veces en tensión de un movimiento que se despliega en un momento histórico contradictorio: el final de algo que no acaba de morir (la modernidad, la organización social erigida sobre el armazón de las formas de trabajo propias del fordismo) y el comienzo de algo que no acaba de eclosionar (la condición postmoderna, la reorganización de la vida entre trabajo y no trabajo en la era de la flexibilidad, el desarrollo extremo del trabajo social cooperativo y la centralidad del intelecto en las nuevas formas de trabajo inmaterial, la explotación capitalista de la totalidad del mundo de vida). Entre el obrero fordista y el obrero social; entre la fábrica como locus clásico tanto de la producción como del conflicto entre capital y trabajo, y los nuevos medios y lugares de la producción inmaterial. La intuición del "movimiento creativo" italiano es clara: además de organizar la desafección al trabajo asalariado para socavar formas instituidas de subjetivación capitalista (en la línea del postestructuralismo francés, se entiende que el capitalismo es no solamente un modo de producción, sino también la institución de ciertos modos de subjetivación) [7], se hace necesario redirigir el conflicto, multiplicándolo, hacia las formas de control, de explotación, de consumo emergentes: intervenir en el terreno del lenguaje, experimentando, en palabras de Guattari que Bifo rememora, la idea del "movimiento como agente simbólico, como colectivo de producción mediática, como sujeto colectivo de enunciación".
Es aquí, pues, donde las nuevas gramáticas imaginadas y creadas por la práctica antagonista adquieren la condición de síntomas de la emergencia de sujetos sociales nuevos. Y si la desobediencia multiplica los procesos alternativos de subjetivación política, ya no se puede entender restrictivamente de acuerdo con la forma clásica de confrontación puntual a una ley, sino que hablamos de la organización colectiva de la desafección y el rechazo global a las formas instituidas de subjetividad. Tal desobediencia no es pues meramente el "soporte" o la mediación instrumental de algún tipo de "reivindicación", sino que interviene de forma central en la producción de subjetividad política alternativa.

3ª tesis. Si hablamos de imaginación y creatividad en la desobediencia, es desde la crisis de las figuras clásicas del compromiso.
Hablamos del fin de las relaciones de subordinación de la acción al pensamiento, del paternalismo de una élite de especialistas en la producción de formas elaboradas de imaginación cultural y política sobre los saberes y las culturas subalternas; del fin de la escisión entre teoría y práctica de la política antagonista. El argentino Colectivo Situaciones habla de pensar en situación, poniendo el cuerpo, para describir la producción de lenguajes, conceptos, experiencias, saberes, a través de una práctica política que busca poner en marcha una potencia práctica del deseo [8]. ("Pensar poniendo el cuerpo" sería también una imagen inmejorable de la práctica desobediente, de la manera en que el cuerpo actúa y produce saberes y experiencia literalmente encarnando una acción política.) Situaciones nos ofrece también una versión sofisticada del concepto investigación militante, que entiende en términos de producción y constatación de un conjunto de hipótesis prácticas y teóricas sobre las vías de emancipación, estableciendo un vínculo positivo con los saberes subalternos, dispersos y ocultos, para producir un cuerpo de saberes prácticos de contrapoder. La investigación militante trataría de generar una capacidad de las luchas de leerse a sí mismas, retomando y difundiendo los avances y las producciones de otras experiencias. No es la elaboración de intelectuales comprometidos o de un conjunto de asesores de los movimientos sociales: no se trata de politizar, de "mejorar" o de innovar en las experiencias "desde afuera", sino de buscar en el movimiento real las pistas emergentes de una nueva sociabilidad. En resumen, se trataría de superar la intelligentsia para avanzar hacia la producción de figuras colectivas del compromiso. Cuando hablamos de una hipótesis imaginativa para las nuevas prácticas desobedientes, pensamos en la manera en que el intelecto colectivo es la precondición para la producción y diseminación de gramáticas y herramientas de trabajo político concretas, adaptables, reapropiables quizá para situaciones diversas: que circulan, siendo propiedad común. Hay una tarea específica que trata de la materialización y proliferación de tales instrumentos de producción de antagonismo y de socialibilidad alternativa, pero se trataría de un trabajo que opera no de una manera elitista ni especializada, desde la distancia o desde un afuera, sino desde el propio sujeto, un trabajo que participa de un flujo que va y vuelve a lo común, que es todo lo opuesto a una cristalización de la experiencia y los saberes. En la línea de la hipótesis anterior: la tarea de imaginar y crear nuevas gramáticas y herramientas no cumple una función subordinada a los "contenidos" de las prácticas políticas "centrales", las nuevas figuras del compromiso no operan en un plano secundario de la política, no "adornan" ni "complementan" lo viejo: ese trabajo cooperativo, cuando es verdadero, es en sí mismo expresión de potencia, produce contrapoder [9].

*

"[E]s la génesis de las instituciones, la función históricamente constitutiva de la imaginación que comienza a tomarse en consideración... La transformación que sufre el concepto de lo político: no más astucia y dominio, sino imaginación y constitución... Lo político es la metafísica de la imaginación, de la constitución humana de lo real, del mundo. La verdad vive en el mundo de la imaginación, es posible tener ideas adecuadas que, lejos de agotar la realidad, sean, por el contrario, abiertas y constitutivas de realidad, verdaderas intensamente, el conocimiento es constitutivo, el ser no sólo se halla, es también actividad, potencia... La actividad imaginativa... consolida la verdad del mundo y la positividad, la productividad y la sociabilidad de la acción humana". "Potencia contra poder... La política es el reino de la imaginación material" (Toni Negri, a propósito de Spinoza, La anomalía salvaje).

1. La ocupación del espacio público por la resistencia global: diversidad del antagonismo y proliferación de los sujetos políticos.
La mañana del 26 de septiembre de 2000, unas 15.000 personas se dan cita en la Plaza Namesti Miru, en el corazón de Praga, con el propósito de dirigirse al lugar donde los mandarines de la economía mundial se reúnen con motivo del encuentro anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. La gran marcha arranca con un rugido festivo, salvaje, para ir dividiéndose en tres ramas diferenciadas, señalizadas con colores puros: la marcha azul, la marcha rosa, la marcha amarilla. Cada una de ellas habrá de atravesar la ciudad para acabar rodeando conjuntamente, en un abrazo antagonista, con estrategias de confrontación propias y diversas y desde diferentes posiciones, el centro de congresos. La historia es ya conocida: el FMI y el BM, estrangulados, cancelan precipitadamente el programa de reuniones con dos días de antelación [10]. Las protestas continúan, pulverizando el previsto clásico despliegue de representaciones del poder institucional y transnacional en la ciudad, que ahora ve modificados sus ritmos cotidianos por una multitud de flujos alternativos e imaginativos que la recorren, reorganizando ocasionalmente su tiempo y sus espacios.
Teñir de colores las expresiones de resistencia o confrontación en la calle supone ocupar los espacios públicos de la ciudad mediante riadas humanas que subsumen y engullen los signos políticos distintivos de grupos o movimientos específicos, para acabar constituyendo la imagen de una multiplicación de subjetividades políticas. Esta práctica de señalización polícroma de la diversidad estratégica había sido inaugurada durante la fogosa street party del 18 de junio de 1999, que ocupó de forma carnavalesca la City, el centro financiero de Londres, suspendido por miles de personas enmascaradas en cuatro colores diferentes (significativamente: rojo, verde, negro, dorado), con motivo de la primera gran Jornada de Acción Global contra el Capital que, convocada por la red internacional People's Global Action/Acción Global de los Pueblos, coordinó protestas por todo el planeta.
Sólo la ocupación de Namesti Miru había sido permitida legalmente. A partir de un momento determinado, por tanto, la marcha encaró el camino de la ilegalidad: varias filas de cuerpos oscuros, mecanizados, equipados con armamento y cámaras de vídeo, se instalan a su paso, con un enorme cartel que reza: "Ciudadanos, la policía les hace saber que su concentración es ilegal. La disolveremos y les invitamos a alejarse de forma pacífica. Si no obedecen esta invitación, corren el riesgo de que las fuerzas del orden tomen medidas contra ustedes". Por supuesto que nadie hizo caso del aviso, y que las medidas fueron tomadas: pero la policía contribuyó así, inopinadamente, a construir una imagen poderosísima de un tipo de desobediencia masiva, organizada pero caracterizada por amplios márgenes otorgados a la espontaneidad y a la libertad para poner en práctica formas de confrontación y estrategias diversas. En esta imagen, el paso a la desobediencia, cruzar la línea de la legalidad, abre el camino a un movimiento que, literalmente, se extiende y prolifera en la ciudad: contrarresta la imagen instituida de un espacio homogeneizado por las tecnologías de poder consensuales, para pasar a conformar, mediante la propia acción política, un espacio público heterogéneo, constitutivamente recorrido por la contradicción y el conflicto. Un movimiento que rompe asimismo con el viejo imaginario izquierdista de una mítica unidad opositora con un objetivo principal que subsume el resto de las formas de antagonismo consideradas secundarias -en la izquierda clásica, se trata de la subsunción de toda conflictualidad social al conflicto central entre capital y trabajo, conflicto que encarna el sujeto político unitario representado en la tradicional manifestación lineal, donde una masa más o menos homogénea recorre un mismo camino entre un punto de inicio y un punto de llegada-. Un movimiento fluido, multiforme, pluricéntrico, dotado de estrategias con una alta capacidad de agregación y contaminación, sin un centro fijo, con múltiples focos de conflicto y gramáticas de visibilización, una diversidad antagonista irreductible [11].

2. De la desobediencia civil a la desobediencia social.
Actualmente, la reflexión quizá más específica y sistemática acerca de una posible resignificación de la práctica de la desobediencia en el seno del movimiento de movimientos contra la globalización capitalista es la que ofrece el Movimiento de los y las Desobedientes en Italia, constituido en enero del 2002 en Bolonia a partir de la experiencia previa del Laboratorio de la Desobediencia Social [12].
El nudo de la expresión desobediente italiana está contenido en esta imagen: superar la desobediencia civil como una práctica "protegida", encerrada en el marco de comprensión liberal, para dar el paso hacia la desobediencia social. La desobediencia civil tradicional consistiría fundamentalmente, de acuerdo con este punto de vista, en la confrontación con una ley o una autoridad pública que se considera en contradicción con una ley o norma de rango superior. Se trataría, por lo tanto, de un tipo de desobediencia limitada, condenada a ser recuperada por un orden normativo que quedaría siempre en alguna medida reforzado. La desobediencia social tendría, frente a esto, el carácter de un tipo de desobediencia que impugna la norma primordial que, aun no escrita, está en la base de la legitimidad del Estado y del orden: "es necesario obedecer las normas" [13]. La desobediencia social cobra así el carácter de un tipo de subversión radical, no recuperable para el sistema normativo establecido por cuanto lo desborda, poniendo en tela de juicio la propia legitimidad del dominio y del mando estatales. El fin declarado es dar lugar a un tipo inédito de esfera pública no estatal, radicalmente democrática, a construir en un proceso constituyente paralelo al impulso desobediente, "lejos de los mitos y de los ritos de la soberanía" que han sostenido históricamente la constitución del Estado moderno [14]).
A nadie se le escapa que tales mitos y ritos de la modernidad política han entrado en crisis, en una época de reorganización del dominio y el mando a escala global: ni la soberanía estatal, ni la ciudadanía, ni los derechos, pueden seguir siendo pensados en su forma clásica, como en siglos anteriores, ni es factible regresar a su afirmación fuerte en un sentido retroactivo. Precisamente, los puntos que el documento fundacional del Movimiento de los y las Desobedientes propone acometer, ofrecen una enumeración sistemática de los lugares de crisis y conflicto en la postmodernidad y el postfordismo; reseñablemente: (1) la precariedad como condición de las nuevas formas de trabajo/no trabajo: por la redistribución y reapropiación del trabajo y el salario; (2) la inmigración y la crisis de la condición ciudadana clásica sobre la base del Estado-nación: por los nuevos derechos de ciudadanía de las personas inmigrantes, contra las leyes e instituciones restrictivas de los movimientos de las personas; (3) frente a la inversión de la relación clásica entre política y guerra (la guerra precede hoy a la política en un mundo sometido a un "estado de guerra global permanente"): por la solidaridad y la diplomacia desde abajo.
La cuestión estriba, en resumen, en cómo imaginar e implementar formas de desobediencia que intervengan en los nuevos espacios de conflicto propios de la crisis de la modernidad y del fordismo, y que abran además el proceso constituyente de un nuevo orden civil. En este sentido, por ejemplo, las impactantes acciones promovidas por los y las desobedientes contra los infames lager, van acompañadas de un movimiento civil que busca extender las formas de cooperación a la hora de fortalecer la situación de las personas inmigrantes en Italia [15]). Una de las ramas del colectivo PuntoZip! (actualmente integrado en el Movimiento de los y las Desobedientes en Turín), SenzaFrontiere.Zip!, trabaja en reforzar redes ciudadanas locales de apoyo a la inmigración, identificando así aspectos clave del nuevo conflicto: "La clandestinidad es un poco el paradigma de la cuestión inmigración... La batalla que hoy afrontamos consiste en afirmar que estos son los futuros ciudadanos, como nosotros... La nuestra es una acción de apoyo... motivar a la izquierda plural a construir conflicto y no sólo servicios; pero también volver a trabajar en los barrios donde la degradación es más fuerte, para reivindicar la universalidad de algunos derechos fundamentales a partir de una distribución más igualitaria de la riqueza social [de ahí el trabajo cotidiano por universalizar la asistencia sanitaria]... y de ahí, la batalla social contra la reglamentación de los flujos migratorios [con el fin de impedir que se siga vinculando el trabajo asalariado con el derecho de las personas a moverse libremente, dejando de comprender a la inmigración como potencial mano de obra]" [16).

3. Liberación del trabajo y liberación del deseo. Desobediencia como subversión de la vida entre trabajo y no trabajo.
En abril de 2001, un puñado de personas penetran en Metropoli, un gran centro comercial de Milán, en hora punta. Introducen inadvertidamente generadores eléctricos y un equipo musical y de amplificación para comenzar a intervenir en el flujo habitual del lugar: música de Bob Marley, consignas de agitación y flyers dirigidos, principalmente, a los jóvenes que trabajan en el centro en condiciones precarias. Los guardias intentan, violentamente, interrumpir la acción: las consignas, entonces, se orientan a señalar la contradictoria gestión privada de un espacio que se dice público: "venimos a trasladar nuestro centro social al centro comercial". Poco después ya es demasiado tarde: el grupo que se atrinchera en el interior provenía de una caravana de 12 furgonetas, equipadas con sound-systems, que ahora ruge música a toda máquina encaramada al aparcamiento en el techo del edificio, con la presencia de medios de comunicación convocados a la fiesta y el flujo de clientes del centro que se arraciman alrededor de los diferentes focos de la acción.
En julio de 2002, un extraño cortejo atraviesa el centro de Barcelona: varias decenas de personas ataviadas carnavalescamente se aproximan a la zona comercial de Portal del Ángel, para acabar accediendo a una conocida tienda de moda juvenil: Bershka. Ante la incredulidad de los guardias de seguridad y las empleadas del local, señalizan un territorio fronterizo entre la tienda y la calle y se disponen a realizar un extraño desfile de moda: con grandes bocas adheridas a los trajes y enormes tenedores de madera, entre otros utensilios inverosímiles, cambian las prendas entre los estantes, los pitas de la ropa hacen saltar las alarmas de los arcos electrónicos, interactúan con las clientas (principalmente, chicas adolescentes, ocasionalmente con sus madres). Cuando el cortejo se retira son ya cientos de personas que se arremolinan en una calle comercial colapsada en pleno fin de semana, con los guardias de toda la zona echando el cierre al paso de la imprecisa comitiva. En las horas siguientes, contradicción mediática: unos periódicos hablan de performance artística de un colectivo más o menos anónimo, otros, siguiendo fuentes policiales, de vandalismo y robo masivo en el centro de la ciudad a cargo de "movimientos alternativos". El "movimiento" ha realizado una trabajada campaña de prensa: había avisado previamente mediante extraños comunicados poéticos la presentación del primer desfile de moda Yomango en la ciudad, para acabar exhibiendo abiertamente, ¡en un evento artístico!, el "delito" cometido: la ridícula sustracción de un horrendo traje de 10 Euros, en rebajas.
España, huelga general el 20 de junio de 2002; masiva. No obstante, los inmigrantes indocumentados no pueden hacer huelga; tampoco quienes trabajan en precario, ni quienes tienen contratos a tiempo parcial, ni quienes curran sin contratos o a destajo. Ni quienes trabajan por cuenta propia vendiendo su creatividad y su imaginación (publicistas, artistas...), ni los estudiantes. Tampoco pueden ser huelguistas quienes realizan trabajos tradicionalmente no remunerados (el trabajo doméstico...), ni quienes sufren aquellos otros tipos de explotación no asociada a las formas clásicas del salario: la explotación de los deseos, de la inteligencia, de la sexualidad. La explotación de su imagen, de su identidad o sus expectativas.
Cuando al día siguiente los sindicatos tradicionales desmovilizan a su masa social para restablecer la normalidad consensual, mientras retoman su posición mediadora en el diálogo controlado entre los "agentes sociales" y el Estado, las formas de explotación difusas propias del capitalismo postindustrial aún se enseñorean de la vida social. La crisis del fordismo, la entrada en fase final de las formas clásicas del trabajo asalariado asociadas a la imagen de la fábrica y reglamentadas por el pacto social del Estado del Bienestar, son circunstancias que han abierto el campo a toda una serie de sujetos sociales inéditos: sujetos que son el resultado tanto de las nuevas condiciones de deslocalización de la producción y de flexibilidad laboral que marcan hoy nuestra vida como un tenso continuo entre trabajo y no trabajo, como también de la extensión de la colonización y la explotación capitalista a todos los rincones de la vida y de la subjetividad.
Cuando un colectivo como Chainworkers habla del "precariado", la idea de precariedad apunta aquí con toda seguridad hacia más que el carácter raquítico del trabajo asalariado en la era de la "flexibilidad" laboral: también precarización de la vida (vivienda, alimentación, servicios sociales mínimos y privatizables...), inoculada la inseguridad y el miedo crónicos, la precariedad, en el tuétano de la sociedad [17]. Cuando algunos grupos de investigación militante hablan de trabajo inmaterial, de democracia en el trabajo, de las nuevas formas de la producción, etc., lo que nos ofrecen es la exploración de un territorio, el del capitalismo transnacional, el de la crisis del fordismo y del Estado del Bienestar, para el que aún no tenemos un mapa preciso [18].
Cuando la marca Yomango habla de la manera en que el capitalismo encierra, cosifica, cristaliza nuestros deseos en objetos, nos dice también implícitamente lo siguiente: fue un proceso histórico largo llegar a comprender la manera en que el capital explotaba la mano de obra trabajadora, y más largo y duro aún fue llegar a imaginar y construir las herramientas y las gramáticas específicas de oposición a la explotación y al dominio capitalistas. Estas herramientas y gramáticas clásicas (de la huelga laboral al boicot, de la manifestación al sindicato de clase y el partido obrero), se encuentran hoy en crisis, o bien petrificadas, impotentes. Yomango nos dice, entonces, que, en el presente, estamos aún lejos de llegar a comprender cómo funcionan las nuevas formas de explotación que colonizan nuestra subjetividad: la rentabilización capitalista del deseo, de la sexualidad, de las ilusiones. Y que es necesario imaginar herramientas de subversión y oposición nuevas, desde la cotidianeidad [19].
En todos estos casos, nuevos sujetos sociales imaginan, elaboran y difunden nuevas herramientas cognitivas, de subversión, de comunicación, específicas de las nuevas condiciones históricas [20]. Trabajan diversos tipos de desobediencias que sirven también a la emergencia de nuevos sujetos políticos. De lo que no cabe duda es de que si históricamente fue necesario subvertir la relación trabajo-capital desde el interior de la producción u organizar la desafección al trabajo, hoy día es imperativo buscar la forma de descolonizar, creativamente, la totalidad del mundo de vida. Desobediencia significa así, a través del conflicto, construir nuevas imágenes identificatorias de nuestra felicidad.

NOTAS
1. Grammatica della moltitudine. Per una analisi delle forme di vita contemporanee, DeriveApprodi, Roma, 2002; "Virtuosismo y revolución: notas sobre el concepto de acción política", Virtuosismo y revolución. La acción política en la era del desencanto, Traficantes de sueños, Madrid, 2003.
2. No deja de ser reseñable que una generación que, como sugiero más abajo, tuvo que formarse en un ambiente, post transición, de estricta deslegitimación de las formas de política no institucionales, lo hiciera creando espacios de socialización alternativos fundamentalmente sostenidos por la desobediencia civil: en el antimilitarismo (insumisión) y la okupación.
3. Poco después de la irrupción de la insumisión en 1989, el inolvidable librillo de Carlos Beristain, La insumisión encarcelada (Virus, Barcelona, 1992), ofrecía un testimonio emocionante, en tiempo real, de la titubeante formación de redes de solidaridad y prácticas de resistencia a los primeros encarcelamientos sistemáticos: el libro en sí mismo era un gesto de elaboración productiva de la viscosa experiencia carcelaria, vivida por la insumisión como un campo de intervención política. Una muestra mucho más amplia, ya con mayor perspectiva, de lo que aquí se quiere expresar, se encuentra en el reciente En legítima desobediencia. Tres décadas de objeción, insumisión y antimilitarismo, compilado por el Movimiento de Objeción de Conciencia, Traficantes de sueños, Madrid, 2002.
4. Cf. Jacques Rancière, El desacuerdo. Política y filosofía, Nueva Visión, Buenos Aires, 1996. Brian Holmes interpreta algunas conexiones entre las ideas de Rancière y ciertas prácticas artísticas y políticas recientes -alguna de las cuales también voy a mencionar- en: "Jeroglíficos del futuro: Jacques Rancière y la estética de la igualdad", Brumaria, nº 1, verano 2002.
5. Y en ningún caso es esto más cierto que en la experiencia de la okupación y la institución de centros sociales. Por ofrecer un par de referencias recientes, accesibles y bastante sistemáticas, sobre la realidad local: Okupación, represión y movimientos sociales, compilado por la Assemblea d'Okupes de Terrassa, Traficantes de sueños, Madrid, 2000; Miguel Martínez López, Okupaciones de viviendas y de centros sociales. Autogestión, contracultura y conflictos urbanos, Virus, Barcelona, 2002 (este último atiende a los aspectos de "creatividad política" del movimiento okupa, relacionados con su carácter de "desobediencia civil continua").
6. Franco Berardi (Bifo), "L'anno in cui il futuro finì", en Franco Berardi (Bifo) y Verónica Bridi (eds.), 1977. L'anno in cui il futuro incominciò, Fandango libri, Roma, 2002 (traducción castellana en Brumaria, nº 2). 1977 es el año que corona un largo ciclo de luchas en Italia, cuyo retrato clásico e insuperable, que presta en efecto atención, ya en su título, a los aspectos creativos, imaginativos, del movimiento italiano, es: Nanni Balestrini y Primo Moroni, L'orda d'oro. 1968-1977. La grande ondata rivoluzionaria e creativa, politica ed esistenziale (1988), Feltrinelli, Milán, 1997. Cf. también el capítulo "Desideranti e creativi", especialmente los textos de Bifo y Félix Guattari, en AA.VV., Settantasette. La rivoluzione che viene, DeriveApprodi, Roma, 1997.
7. "Contemporáneamente el pensamiento filosófico, sobre todo en Francia, replantea en términos de microfísica el horizonte del poder y el de la liberación. La subjetividad ya no se identifica más con la forma monolítica de la ideología, de la política, de la pertenencia social, sino en términos de toda una microfísica de las necesidades, del imaginario, del deseo... [Es necesario atender a] los procesos de atracción e imaginación que modelan el cuerpo social..." (Bifo, op. cit., p. 28).
8. En "Por una política más allá de la política", la introducción a un libro meritorio desde todos los puntos de vista: Contrapoder. Una introducción, compilado por el Colectivo Situaciones, Ediciones de mano en mano, Buenos Aires, 2001.
9. Si en el lenguaje político de la izquierda tradicional "contrapoder" tiene unas connotaciones restringidas, casi puramente reactivas, "cuando se habla de contrapoder en realidad se está hablando de tres cosas: de resistencia contra el viejo poder, de insurrección y de potencia constituyente de un nuevo poder [...] [A]sí como las actividades de la resistencia y la insurrección alimentan y renuevan la imaginación constituyente [...] [La acción del poder constituyente ensancha] la imaginación alternativa: es pensar, todos juntos, el porvenir como potencia de la multitud, como una nueva forma de producción y de reproducción de la vida y de lucha contra la muerte" (Toni Negri, "Contrapoder", en Contrapoder, op. cit., págs. 83, 87).
10. Para una detallada descripción de la organización y funcionamiento de las marchas en Praga: "Open Rebellion in Prague", publicado por Indymedia Prague, reproducido en Kolya Abramsky (ed.), Restructuring and Resistance. Diverse Voices of Struggle in Western Europe, una completa compilación publicada por el autor (resresrev@yahoo.com), 2001; y el esmerado vídeo Praha 2000: Rebel Colours. Storie, contenuti e pratiche disobbedienti delle nuove forme di attivismo antiglobalizzazione, Indymedia & Nuclei Techno Sovversivi Confederati, Roma, 2001.
11. Para ampliar esta interpretación de la ocupación difusa del espacio público en Londres el 18J, y de la manera en que rompe con la imagen clásica de una marcha lineal, basada en la experiencia del movimiento Reclaim the Streets y las street parties, cf. los textos de Javier Ruiz y de John Jordan en: Paloma Blanco, Jesús Carrillo, Jordi Claramonte, Marcelo Expósito (eds.), Modos de hacer. Arte crítico, esfera pública y acción directa, Ediciones de la Universidad de Salamanca, 2001. Una bibliografía infinita mostraría la manera en que las nuevas expresiones difusas y multipolares de ocupación del espacio público en las prácticas de resistencia global son el fruto de un esfuerzo formidable de inteligencia y trabajo colectivo, cooperativo, en red, mediante herramientas de trabajo y formas organizativas coherentes que van de los grupos de afinidad a los espacios de convergencia; por señalar dos: "June 18th: Good Ideas Spread Like Wildfire", en Reestructuring and Resistance, op. cit.; y acerca de la experiencia de Seattle, con especial atención a aspectos relativos a la organización de la desobediencia civil y la acción directa por parte de la red Direct Action Network: Starhawk, "Comment nous avons bloqué l'OMC", en un monográfico sobre biopolítica y biopoder de la revista francesa Multitudes, nº 1, marzo 2002.
12. Su documento fundacional ha sido publicado en castellano en el periódico Desobediencia global, nº 2, marzo 2002. Favorecería una interesante reflexión -que aquí sólo puedo resumir- mostrar cómo el Movimiento de los y las Desobedientes, con el antecedente citado, más las experiencias previas de los Tute Bianche, Ya Basta!, la Carta de Milán de centros sociales, etc., buscan relegitimar la idea de conflicto en la esfera pública mediante la desobediencia en la situación específica italiana, donde el grado extremo de conflictualidad alcanzado por los movimientos sociales en el ciclo post 68, hasta entrados los 80, se saldó con una grave derrota infligida por un Estado que echó mano de las formas más extremas también de control y represión, suspendiendo derechos fundamentales en una "democracia de excepción" y provocando el encarcelamiento y el exilio masivos de una generación política entera, deslegitimando así de forma muy dura y difícilmente reversible todo tipo de oposición política antiinstitucional. Los ecos de estos popularmente llamados "años de plomo" aún reverberan. En este orden de cosas, la desobediencia practicada por los Tute Bianche o Ya Basta! puede relacionarse con la propuesta contenida en la Carta de Milán (19 de septiembre de 1998): "Salir de la dinámica 'conflicto-represión-lucha contra la represión' siempre abocada a la derrota, y entrar en un panorama diferente, en el que el conflicto social sea portador de proyectualidad. Queremos construir la espiral 'Conflicto-proyecto-ampliación de la esfera de los derechos'... saliendo de la lógica autorreferencial". De ahí el experimento sobre la renovación de las formas expresivas y de comunicación en su puesta en escena del conflicto en el espacio público: "La desobediencia civil y sus prácticas no se configuran en absoluto como una simulación ni como la propuesta de un escenario bélico. Por el contrario, exaltan la dimensión política del conflicto, aunque radical, entre las partes enfrentadas. Declarar la voluntad de traspasar una línea insuperable, y hacerlo sin utilizar ningún instrumento violento, sino únicamente con el propio cuerpo equipado con protecciones corporales (guatas, cascos, escudos), no puede en ningún caso ser asociado a intenciones bélicas o militares... El hecho de anunciar con antelación todo lo que se realizará, abre ya por sí mismo una puerta a la mediación política sobre el terreno..." ("Informe de los Tute Bianche [Monos Blancos] ante la comisión de investigación sobre los acontecimientos de Génova", 6 de septiembre de 2001, publicado en castellano en Rebelión; y en José Miguel Riera (ed.), La batalla de Génova, El Viejo Topo, Barcelona, 2001).
13. Cf. Federico Martelloni, "Il tempo della disobbedienza", y Anubi D'Avossa Lussurgiu, "Sulla pratica della disobbedienza", en AA.VV., Controimpero. Per un lessico dei movimenti globali, Manifestolibri, Roma, 2002.
14. Cf. Paolo Virno, Grammatica della moltitudine, op. cit. También en "Virtuosismo y revolución", op. cit.: "La 'desobeciencia civil' representa hoy la forma fundamental e insoslayable de la acción política, con la condición de desembarazarla de la tradición liberal de la que surgió... por moderadas que puedan ser sus diferentes manifestaciones, la Desobediencia radical debe poner en cuestión la propia facultad de mandar del Estado".
15. Los "lager", centros de internamiento de los campos de concentración nazis, es el nombre con que el Movimiento ha rebautizado públicamente los Centri di Permanenza Temporanea, edificios de reciente decreto donde el Estado italiano recluye indignamente a las personas inmigrantes indocumentadas, previamente a ser expulsadas del país. El Movimiento y sus precedentes han protagonizado en estos últimos dos años impactantes acciones de comunicación sobre las condiciones de internamiento en los lager e incluso intentos de inutilización o desmantelamiento, de alto contenido simbólico pero también, en algunos casos, con resultados prácticos (el CPT de Via Corelli en Milán, enfrentado en una acción directa por 20.000 personas, hubo de ser cautelarmente cerrado).
16. Editorial del nº 3 de la revista Laboratori di società, marzo 1999, monográfico sobre inmigración y nuevos derechos. PuntoZip!.
17. Cf. Chaincrew, Chainworkers. lavorare nelle cattedrali del consumo, DeriveApprodi, Roma, 2001. [Próxima versión castellana en Brumaria, nº 3, prevista para comienzos de 2004].
18. Sugiero visitar, en el sitio web Rekombinant, el área Verso un manifiesto del lavoro cognitivo: allí se pueden encontrar textos extremadamente sugerentes, como "Immaterial Workers of the World" (de 1999, punto de partida en Italia del Manifesto dei lavoratori della conoscenza).
19. Visítese . Existe el catálogo primavera-verano de la marca Yomango, difundido anónimamente a través de la página web y en presentaciones de la campaña.
20. Por ejemplo, desde hace dos años, alrededor de Chainworkers se organiza en Milán el MayDay, acción que tiene lugar el 1 de mayo, reelaborando así el imaginario y la simbología tradicional de la fiesta del trabajo para redirigirlo a una herramienta de visibilización de las nuevas formas de trabajo y precariedad social: una enorme street party (20 mil personas este año, 2002. NdA: tras la publicación de este escrito, la Chainworkers). Otro ejemplo relevante sería la conceptualización de nuevos derechos sociales por parte de los nuevos movimientos: como es el caso de la exigencia de un salario universal o renta básica, que permita escindir la ciudadanía de la condición de trabajador o trabajadora asalariada, universalizando así el derecho a una vida digna mediante una redistribución igualitaria y justa de la riqueza socialmente producida.

Flores y semen

Flores y semen

Bordas, Jesús, ellos no existen ©,2003, inédita, capítulo 28

Domingo 23 de septiembre de 2001.

Este fue un dia de nuevos aromas y sabores.
Me desperté como más me gusta. Con la luz natural del nuevo día, independientemente del dia de la semana que fuera. Era domingo y eso hizo que el salir a desayunar en un bar, comprar el periódico, pasear y tomar un vermouth en el Zurich no fuera algo muy original. Volví a las dos de la tarde. Carlos estaba en la cocina. Llevaba puesto el delantal y unas manoplas acolchadas y sacaba del horno unas tortas humeantes. Tras el típico aroma de pan recién horneado aparecía el olor del sésamo tostado. Dejó la bandeja sobre la parrilla de la cocina y regó las tortas con un hilillo de aceite de oliva.
La mesa estaba preparada. Nada de hule y rollo de papel de cocina: mantel y servilletas de hilo.
Copas en vez de vasos
Música suave con una voz negra que me es familiar: el "Let´s" de Sarah Vaughan.
Es lo que escuchaba Sue Lyon en "Lolita", la adaptación de Kubrick de 1961.

-¿Hay hambre o qué?
-Sí, huele maravillosamente bien.
-No tenía levadura natural para hacer pan así que he hecho estas tortas para acompañar.

Tres semanas más tarde Rosario (no me acuerdo a cuento de qué le expliqué el menú de Carlos) me instruyó sobre el pan sin levadura: "Pan ázimo... Se utiliza para comulgar y es el único que está permitido en la pascua".

-¿Vino?
-¡Venga!-contesté.
Sirvió un par de vasos de la botella de Chardonnay que tenía abierta sobre la encimera de mármol.

-¿Funcionó la anestesia?
-Puede decirse que sí.
-Por la medicina occidental -levantó el vaso hacia mí.
-Por tu rollo Feng-shui.
-En media hora comemos.

Apuró su vaso y se giró. Colocó las tortas en un plato y las cubrió con un papel de estraza y una lámina de aluminio, volvió a colocar la bandeja en el horno, acercó una cacerola al fogón grande y encendió la vitrocerámica. Destapó la olla y vertió en ella lo que quedaba de la botella: aproximadamente un vaso de vino.

-¿Tanto le echas?
-¡Bah! Había sólo un culito.
-Creo que es la primera vez que te oigo algo parecido a un comentario despectivo a propósito de "un culito".

Reimos

Dijo que cocinaría flores y así fue. Ensalada con buganvillas, pollo con rosas, tortas de pan con ajonjolí y helado de jazmín. Dos datos me parecieron dignos de señalar a propósito del menú.

1. Había pedido las flores a amigos que tenían jardín ya que en las floristerías utilizan conservantes.
2. Preparó el helado la noche anterior porque así las flores están abiertas y el aroma que desprenden es mayor.

-Ha sido complicado lo del jazmín. El otoño ha entrado con puntualidad.
Y como yo no me demostraba muy impresionado añadió:
-Llegó el viernes. Por mensajero. Desde Sevilla.

Tras el café y un par de cigarrillos Carlos se fue. Me quedé en mi habitación escribiendo. Tumbado boca abajo sobre la cama con el portátil delante. Sonó el teléfono a las siete en punto. Era Sara. Había hablado con Chema y él me llamaría para convenir una hora y un lugar para vernos. En realidad cuando Chema llamó segundos después de colgar Sara lo único que dijo fue:

-En la cafetería "Tostadero" en la esquina de "Tres Cruces" con "Asunción" mañana a las seis de la tarde.

Sólo me dejó tiempo para contestar "allí estaré".
Una hora después volvió a llamar Sara.

-Dígame.
-Soy yo.

Su voz sonaba seria, quizás un tanto triste. Al menos comparada con el tono que suele utilizar una mujer ilusionada. Arriesgué:

-¿Se ha ido ya?
-¿Cómo sabes que estaba aquí?
-La intuición de mi lado femenino.
-¿Te apetece verme?
-¿Quieres tú?
-No hagas que te lo pida.
-En media hora estoy allí. Prepárame un wisqui.
-¿On the rocks?

Cuelgo y contesto en voz alta queriendo sin éxito imitar su voz porque tengo la mandíbula en tensión y los dientes apretados: ¡on the cojones!
En poco más de veinte minutos me planté en su casa. Hasta ahora cada visita se había iniciado con un beso apasionado de Sara nada más salir del ascensor. Allí mismo, en el pasillo de la escalera comunitaria. Esta vez la puerta de su casa estaba abierta y ella esperaba en el recibidor vertiendo lentamente el wisqui en un vaso bajo con hielo. Acercó el brazo con el vaso mientras sostenía la botella de Cardhu cerca de su cadera.

-Un wisqui para el señor -anunció con una voz un tanto entrecortada.

Siempre que puedo me aprovecho de una mujer que tiene las manos ocupadas así que le peiné el pelo con los dedos y le agarré la cabeza para besarle. En ese momento cobró sentido la escena que me proponía:
La puerta abierta
Las manos ocupadas
La jugada de distracción con el wisqui para eludir un beso.
El olor y sabor a dentrífico mentolado de su boca.

Mentí pues:

-Sabes a él.
-¿Puedes diferenciar el sabor de las salivas?-contestó como retando.
-No es saliva.

Sara y yo no tenemos ningún tipo de compromiso que le impida mantener relaciones con otros hombres. Por eso no entiendo que baje la cabeza como avergonzada. Las mujeres tienen su propia lógica.
Tras la cena Sara sacó las cuerdas. Esta vez fue diferente. La violencia que descargué contra ella no tenía nada que ver con el sadomasoquismo que habíamos desarrollado. Digamos que, exceptuando como hecho objetivo que se la estuve metiendo un buen rato, aquello tuvo poco de sexual.

-Dime qué es lo que eres
-Soy tu puta, cariño.
Dijo esto en un tono muy neutro y siguió chupándomela hasta que le solté una bofetada.
-Las putas no dicen "cariño".
-Es que yo soy una puta muy cariñosa.
Sonrió y le agarré la cabeza forzándo de nuevo la penetración. Quizás porque para Sara hay golpes que son muy dulces de recibir no obtuve la más mínima resistencia. Me pidió que la castigara y creo que fue para redimirse. Por aquel entonces Sara no podía decir que yo le hubiese fallado en algo y si iba a cambiar de opinión no sería porque yo me negara a darle un par de palos en el lomo. Faltaría más.

Antes de despedirme de ella le pregunté cómo iba a reconocerme Chema:
-Nunca me ha visto antes.
-Tú le reconocerás.
El último minuto del domingo dio alcance a mi taxi en la portería de Carlos.

Houellebecq, M., Plataforma

Houellebecq, M., Plataforma

Houellebecq, Michel , Plataforma, Barcelona, 2002, Anagrama.

“Cuando uno está empapado de alcohol, justo antes de empezar a embrutecerse, a veces tienes instante de aguda lucidez. El deterioro de la sexualidad en Occidente era, sin duda, un fenómeno sociológico y masivo, y resultaba inútil intentar explicarlo mediante tal o cual factor psicológico individual; pero al mirar a Jean-Yves me di cuenta de que él ilustraba mi tesis a la perfección, tanto que casi me sentí incómodo. No solamente ya no follaba ni tenía tiempo de intentarlo, sino que en realidad ya ni siquiera tenía ganas, y aún peor, sentía inscribirse en su cuerpo esta pérdida de vida, empezaba a percibir el olor de la muerte.”

Esta cita bién podría ser la ilustración de uno de los núcleos duros de otros tantos conceptos sobre los que se desarrolla Plataforma. Escrito en primera persona a modo de diario (¿quizás Blog?) y constantemente referenciada, la certeza de verosimilitud de la historia nos alcanza rápido. No les haré un resumen de la trama (para eso cualquier búsqueda en Google les servirá) que siendo atractiva, tiene como mejor virtud servir de lecho a las ideas y conceptos que el autor nos enfrenta. Mimesis, Análisis y Crítica en primera persona de un “cualquiera de nosotros” al aquí y ahora que vivimos. A mi entender (creo que muy diferente del que tiene la crítica amateur y profesional) Plataforma tiene varias virtudes que la hacen mejor que las otras obras de Houellebecq (Ampliación del campo de batalla, Las partículas elementales y Lanzarote) e igualmente superior a la mayoría de novelas que inundan las librerías. Por un lado la agilidad, inteligencia y frescura de su prosa que nos sorprende por permanecer en un delicado equilibrio entre la poética de lo cotidiano y la crudeza del pensamiento instantáneo expresado sin tamizar. Veamos:

“Si hubiera tenido un arma, le habría disparado sin dudarlo un instante. Matar a aquella basurilla no sólo me parecía un acto indiferente, sino también una iniciativa beneficiosa, positiva.”

“Por qué yo nunca había manifestado, en mi trabajo una pasión comparable a la de Marie-Jeanne? O mejor, ¿por qué nunca había manifestado una verdadera pasión en toda mi vida?”

“Cogí el libro de bolsillo que se le había caído a los pies: un best-seller anglosajón y coñazo de un tal Frederic Forsyth. Yo ya había leído un libro de aquel imbécil: insistía en rendir homenaje a Margaret Thatcher y estaba plagado de evocaciones absurdas de la URRS, imperio del mal”.

“Apreciaba su voz dulce, su celo católico y minúsculo, el movimiento de sus labios cuando le hablaba; debía de tener una boca muy cálida, dispuesta a tragarse el semen de un amigo de verdad.”

No está mal, eh?
Bien, Plataforma es bastante menos pretenciosa que Ampliación del campo de batalla o que Las partículas elementales. Uno lee y la historia le entra con naturalidad. Esa característica de buena digestión es una buena vaselina para que el caballo de Troya preñado de contínuos jaques al pensamiento único, melífluo e hipócrita de nuestra sociedad nos inocule.
En cuanto a su extensión, es lo suficientemente larga como para que la historia no se quede en la mera anécdota de Lanzarote.
Uno va leyendo Plataforma y sonríe mientras piensa: "claro, ya sabía yo que se podía escribir así". Houellebecq nos regala con su estilo la confirmación de una sospecha general que solemos tapar mientras miramos hacia otro lado.

Bordas, J., Cien años de Perdón

Bordas, J., Cien años de Perdón

Bordas, Jesús, Cien años de Perdón Barcelona, 2004, (inédita)

Capítulo 28

Día 4. Domingo

Por un momento casi lo he hecho. He abierto los ojos y allí delante estaba, junto a la puerta, el fusil de pescar. Tan sólo tenía que armarlo, salir al jardín, apoyarme en la valla y atravesar la cabeza de mi vecino con el arpón. Hubiera caído fulminado y ya en el suelo, su corazón y el motor de gasolina de la cortadora de césped se pararían del todo. Se ha salvado porque he mirado el reloj. Son las doce del mediodía y es una convención mayoritariamente aceptada que a esta hora hasta mi particular Ned Flanders puede cortar el césped. Ya saben:
España se constituye en un estado social y democrático de derecho...
Todos los españoles son iguales ante la ley...
Y toda esa mierda. Mira por dónde se ha salvado el cabrón. Lo peor de todo es que tiene apenas cuarenta metros cuadrados de jardín y cuando llego hasta su puerta para pedirle amablemente que lo deje para otro rato u otra vida ya ha acabado. Y lo peor de lo peor es que la venganza perfecta sería poner a todo trapo a Metallica en el B&O y no puedo hacerlo porque tengo la cabeza como un bombo. Me he pasado media noche sin dormir repartido entre los viajes de ida y vuelta al cuarto de baño y las conexiones a los programas de madrugada tipo Teletienda y reposiciones de Reallity shows aderezados con White Label con naranja. Y es que sin güisqui a ver quien el guapo que aguanta que le intenten vender una cama auto-hinchable o el testimonio de una joven que se siente marginada "sólo" por pesar ciento-cuarenta-y-dos kilos. Me fui a dormir a las cinco convencido que más que Alcalde, lo que me gustaría ser es el nuevo Berlusconi.
Tras el ataque psicótico ha llamado Bárbara. Me ha descrito una situación idílica de vacaciones con todo el tiempo del mundo para dedicar a los niños. La verdad es que me ha sonado bastante a la satisfacción de redimirse del complejo de mala madre. Y no ha sonado para nada a la satisfacción de redimirse del complejo de mala esposa.
Las decisiones para ahora mismo son:
Tomar un café, una ducha, comprar el periódico y leerlo hasta la hora de comer.
Luego ya veremos.
La prensa viene repleta de artículos políticos y como se supone que nuestra candidatura es de izquierdas compro El País. Además hoy trae un suplemento con los proyectos de diferentes arquitectos que optaron fallidamente a reconstruir la zona cero. Un verdadero catálogo de perdedores. Los arquitectos me ponen a cinco mil. El que proyectó mi casa, sin ir más lejos. Decía que para qué quería yo una bodega de diez metros cuadrados con paredes de hormigón si con una de dos por dos de ladrillo tendría suficiente. Lo que oyen. Como si la tuviera que pagar él. Como si el nimio gesto de trasladar una línea en los planos desbaratara su concepción de casa racionalista. En fin, mejor bajo a mi búnker-bodega y saco un reserva para la comida. Mi bodega es el sitio donde me gustaría descansar si fuera una botella de vino.
Una bombilla de quince vatios que sólo se enciende cuando el sensor detecta una presencia.
No ruidos. No olores. Humedad constante. En ocho años dos grados centígrados de variación térmica
Sólo tengo una cincuentena de botellas, pero bien escogidas
También tengo un par de “joyas”adquiridas en subasta: un Mouton-Rothschild y un Château d'Yquem de 1959. Deberían estar guardadas en la caja fuerte pero no caben. Por eso la puerta de mi bodega es de seguridad.
Nueve de cada diez veces me critican un capítulo por excesivo. Feliz Domingo.

poética del maltrato

poética del maltrato

Maria del Mar escribe en su interesante bitácora relaciones tangenciales con Memento, la película. No he podido resistirme a intervenir. Vayan.

Por lo demás: el comienzo de mi tercera novela de título provisional Las piedras grandes

PRIMERA PARTE: INFLEXIÓN

Aquel iba a ser el día de las interrupciones.

-Por favor, Jesús, tranquilízate.
Ahí estaba aguantándome la mirada.
Un mono baja enseguida los párpados o se lanza a tu cuello. Un perro sostiene bastante bien el contacto visual con su amo.
El perro sería el punto alfa de la escala.
El mono sería el punto omega de la misma escala.
Y cuando miro a los ojos de Olga no puedo evitar contar: 1, 2, 3,… Antes de responder.
-Estoy tranquilo.
-Sí, pero respira; respira profundamente –dice.
-Si empiezas otra vez con esa mierda, entonces sí que me voy a poner nervioso.
-¿Qué mierda? ¡Creí que te funcionaba!
-No te enteras. Ya tengo edad. No soy yo quien se sube por las paredes por no acabar un polvo.
-Vamos, Jesús, relájate. Piensa en un lugar feliz.
-Vale, el infierno sin ti ¿Contenta?
-Tienes el corazón lleno de rencor.
-Tengo los cojones al límite de capacidad. Pero me aguanto.
-Vamos, respira.
-¿Y tú?
-Yo ya respiro, mira.
Los ejercicios demostrativos de Olga, lejos de convencerme…
-Prueba a jadear –le digo.
-¿Qué?
-Prueba a jadear. Prueba a correrte.
-Ya me he corrido.
-Ya.
-¡Ya me he corrido, cabrón! ¡Cada vez me corro! ¡Entérate!
Y dándome la espalda, mientras comenzaba a vestirse
-Pedazo de cabrón
-Eh, ¡Olga!
-Qué
-Piensa en un lugar feliz.

Con un gesto severo corté los reproches. Pocas cosas tan importantes como acudir a la llamada de mi teléfono móvil.
-Diga.

-Pero…


Colgué. Estaba furioso, con ganas de destrozar algo. Me sirvió un simple “ahí te quedas, nena” y salir corriendo en busca de mi coche. ¿Dije mi coche? Lo siento, mi coche estaba reparándose y aquel Smart era el vehículo de cortesía que me había proporcionado el taller. Olga era algo así como mi chochete de cortesía, dado que mi mujer, por así decirlo también estaba en el planchista.

Esto sucedía cuando lo que iba a ser este libro estaba prácticamente acabado. Su título iba a ser Adam X confidencial. Sin embargo la llamada de teléfono que interrumpió mi bronca con Olga anunciaba la inesperada muerte de mi mentor. Toda la información que posteriormente logré sacar a la luz me obligó a reescribirlo en su totalidad.

Un coito
Una discusión en el punto de humillar a mi oponente
Mi último libro
La vida de Adam
Así, por orden creciente en importancia y en una escala exponencial, todo se había truncado. En apenas cinco minutos. Que alguien escriba a Guinness World Records™.
Eran las once de la mañana y me conformaba con acabar el día lo antes posible y sin ningún incidente más. Llegué al dulce hogar, cerré la puerta con llave y desconecté los teléfonos. Otra vez la casa en penumbras. Bárbara, mi mujer, es fotofóbica. Su único complemento imprescindible son unas gafas de sol. De hecho debe tener una veintena repartida por todos los espacios que habita además de las que lleva consigo como un apéndice de su cuerpo. Mantener los ojos continuamente ocultos le confiere cierto misterio añadido, pero tras años de convivencia uno llega a convencerse de que debería haberse planteado seriamente la posibilidad de recluirse en los sótanos de un monasterio. Optó por el “plan B”: persianas a media altura, bombillas con un máximo de cuarenta vatios e incluso…configuración especial de la televisión. Para ella estas medidas forman parte de la “opción moderada”. Nada que objetar si viviera sola, pero a veces creo que tenemos un tono de piel demasiado lechoso considerando que estamos convirtiéndonos en murciélagos. Volví al tema del día. No conocía a nadie que se mereciese un pésame y yo mismo es lo último que hubiera necesitado caso que hubiese alguien interesado en compartir conmigo su dolor. Cuando el mundo te lanza una ofensiva semejante tan sólo puedes agazaparte en un retiro seguro y permanecer en posición fetal. A uno le gustaría aislarse por completo del mundo y dejar pasar el tiempo, sobrevivir a la tormenta viajando mentalmente hacia… mi-er-da ¿Un lugar feliz? Ya habrán adivinado que no hubo manera.

el margen de lo cotidiano

el margen de lo cotidiano

No me lo puedo creer ¡Gira!
No me lo puedo creer ¡Gira!
No me lo puedo creer ¡Gira!

Una mentira repetida tres veces se convierte en verdad

Gracias a Dios que sonaba alto el Nevermind de Nirvana

porque

sus gemidos me hubieran puesto en un compromiso con los vecinos

Por cierto

que ahora cada vez que imito su forma de hablar cuando me decía:
"Jesús, me vas a matar"
Se pone roja como una niña que nunca ha roto un plato

Eso me excita aún más

La repetición del gesto genera el gusto
La sonrisa del placer es la perfección

Está escrito
Está escrito
Está escrito

Y lo que está escrito se rodea de un absurdo aura de legitimidad

Tú lo sabes bien:
hay en mi estudio un papel blanco esperando el dia
en que decidas que puedo violarlo con el perfil de tu sombra

Bordas, J., no me lo puedo creer (de la serie QVAERIMUS VMBRA) ,1994, poema musicado por mi amigo imaginario Manu. Constituímos ex profeso el grupo fugaz de musicopoesía el margen de lo cotidiano y grabamos hasta cuatro piezas enmarcadas cada una de ellas entre sendas fases maníacas y depresivas de una sola tarde.